La vida es sueño

La vida es como una ola, un constante vaivén entre el sueño y la consciencia.

Escribo para ti...



"...Algunas veces vivo y otras veces,
la vida se me va con lo que escribo,
algunas veces busco un adjetivo,
inspirado y posesivo,
que te arañe el corazón.
Luego arrojo mi mensaje,
se lo lleva de equipaje una botella,
al mar de tu incomprensión".



Sabina siempre tiene la letra exacta...

Es verdad que como él dice en esta canción, lo que escribes a veces surge sin pensar… y en un momento tienes una entrada.

Otras veces, te quedas delante del monitor en blanco, y tu mente se mimetiza con la pantalla… durante horas.

Siempre buscando la historia...

Siempre en busca de la palabra, el adjetivo, como dice la canción, que te toque la fibra, a ti... que lo vas a leer.

Y cuando por fin tienes una entrada, y le das al botón de publicar, piensas sobre todo en los receptores de esta entrada...

Pienso en ti.

En lo que vas a pensar o sentir cuando lo leas.

En lo que vas a escribir como respuesta.

Porque para nosotras, la única manera de saber que todo ese esfuerzo ha servido para algo, es ver un comentario en esa entrada…


"Que se llama soledad" La Flores cantando a Sabina.

Perdonar





or favor, quiéreme cuando menos lo merezca.
Seguramente sea entonces...

... cuando más lo necesite.

El sonido de tu voz





a agarró por la garganta y empujó su cuerpo hasta la pared opuesta.
Por todos los santos. Era una humana.
- ¿Quién eres? -preguntó-. ¿Cómo has entrado aquí?
No hubo respuesta, sólo una respiración agitada. Estaba completamente aterrorizada. El vampiro olfateó el pánico de la chica. Suavizó la voz.
- No te haré daño. Pero no eres de aquí, y me gustaría saber quién eres.
La garganta latía bajo su mano...
- Me llamo... me llamo Mary. Estoy aquí con una amiga.
Rhage dejó de respirar. Su corazón se aceleró por un segundo, y luego recuperó su ritmo habitual.
- Di eso otra vez- susurró.
- Me... me llamo Mary Luce. Soy amiga de...
Rhage se estremeció, y una agradable sensación de euforia le recorrió la piel. La cadencia musical de aquella voz, el ritmo de su lenguaje, el sonido de sus palabras, se propagaron por su cuerpo y le calmaron, le reconfortaron. Lo encadenaron dulcemente.
Cerró los ojos.
- Di algo más.
- ¿Qué?- respondió ella desconcertada.
- Habla. Háblame. Quiero escuchar tu voz otra vez.
- No parece encontrarse bien... ¿Necesita un médico?
De repente él se sintió inseguro. Las palabras no importaban. Era su sonido; profundo, suave, un tranquilo roce en sus oídos. Sintió como si lo acariciaran desde dentro de su piel.
- Más. Habla más.
- Por el amor de Dios, ¿qué quiere que diga?
Incluso exasperada su voz era hermosa.
- Cualquier cosa. Sigue hablando- le pidió al oído.
Qué bien olía. Limpia. Fresca.
-Por favor...

Extracto del libro "Amante eterno" (J.R. Ward)

De neuronas apagadas V


- Estoy mentalizada de que con los años acabaré con artrosis. Mi madre y mi padre lo tienen,
... ¡y ya se sabe que estas cosas son hereditativas!.

- ¡Qué calor! ¡No aguanto este soborno...!
- (¡Joé!, pues dámelo a mí...)

- Dos, cuatro, seis,... y así sustantivamente...

- ¿Es que no podéis poner a las niñas nombres cristianos como toda la vida?... María, Sara,...
Pero, ¡Nuevemil!, ¿qué clase de nombre es Nuevemil...?
- Abuela, es Noemí...

- Le tocó la lotería, y desde entonces vive como un majara.

- Aquel día llovió tanto que parecía el Danuvio Universal.
- ¡Ostras!

Dudas razonables




veces las cosas se llaman de cierta forma y nadie las cuestiona pero, ¿y si de repente lo hicieramos...?

Por ejemplo:
¿Por qué la llamamos "bebida" si aún no la hemos bebido?
Si un homicidio es matar a un hombre, ¿matar a un suizo sería un suicidio?
La Tierra es redonda, y le llaman planeta, ¿si fuera plana le llamarían redondeta?
Si un infante disfruta de la infancia, ¿debe un adulto disfrutar del adulterio?
Si el pez nada, ¿la vaca todo?
Si hay más allá, ¿habrá menos acá?
¿Dónde está la otra mitad del Medio Oriente?
Si cárcel y prisión son sinónimos, ¿por qué no lo son carcelero y prisionero?

Y esto no tiene nada que ver, pero tampoco lo entiendo:
¿Por qué "separado" se escribe todo junto y "todo junto" se escribe separado?

Si alguien puede aclarar mis dudas, por favor, que no lo haga porque... ¡ me quedaría sin entrada!

Por cierto, si esto es una entrada...




¿Dónde demonios está la salida...? ja, ja, ja...

Contradicciones

¿Qué hago? ¿Paso o no paso...?
¿Pa ónde?
Tuerce tú antes,... ¡por Dió!

Sin comentarios...
Vale, creo que me voy a dormir...

¿Las recargo, o no las recargo...? ¡Qué dilema...!


Pío, pío... (Sssshhhh, ni pío...)
Mañana me mudo, fijo...

Ya casi estamos, es por...¿ ahí...?
- Hasta luego... - Chao...
¡Soy inmortaaal...!
Yo tuve un sueño... ¡que se cumplían todas mis pesadillaaas...!

(Imágenes sacadas de la red)

Mi cajón



oy, ordenando el cajón de “mis cosas” he vuelto a hojear mis cuadernos. Alguno empecé a escribirlo cuando tenía once años.

Uno de ellos, es una recopilación de poemas cortos de amor, de esos que en aquel entonces las preadolescentes escribíamos por todas partes...
... en la tapa interna de los cuadernos.
... en los márgenes de los libros.
... en las carpetas de Leif Garret.
... en forma de tarjetitas por las paredes de nuestra habitación…

El cuaderno de las citas célebres es posterior. Éste lo empecé hacia los dieciséis, a raíz de mis interesantes conversaciones con un amigo muy querido (J. P.). Recuerdo que me encantaba recopilar frases que para mí guardaban entre sus letras “el mítico y místico sentido de la vida” (esto también me lo enseñó J.P…)
Cajones que guardan secretos, recuerdos,... pequeños trocitos de vida...
A lo largo de aquellos años, sufrí lo que se llama comúnmente (ja, ja) “escritoritis aguda”:
Escribía a todas horas.

Es por eso, que de aquel entonces guardo también varias novelas inacabadas (algunas casi “inempezadas”, ja, ja). 
Pero soy incapaz de deshacerme de ellas. Son simples, infantiles, inmaduras, pero reflejan una parte de mí, de lo que un día fui.

Y resulta muy curioso, cuando leo algunos párrafos escritos con una letra infantil que apenas reconozco como mía, cómo soy capaz de recordar (solo en ocasiones) cómo me sentía cuando lo escribí ...

Y postales… De todas las clases, la mayoría con poesías… (¡Qué raro, ja, ja!)

También guardo como un tesoro, revistas de parapsicología, llenas de cacofonías, psicofonías, poltergeist, sucesos paranormales y visitas de “ultratumba”… Me sentía muy atraída por todos esos temas. Curiosamente yo era muy miedosa, y después pasaba noches enteras sin dormir… pero me resultaban irresistibles.

Me gusta ordenar mi cajón al menos una vez al año…
Me hace sentir viva… con pasado,… me hace sentir individualmente "importante".

Aunque a veces alguno de esos recuerdos me robe una lagrimita…

por lo que se fue y nunca volverá…

Tic, tac, tic, tac








yer disfrutaste de una hora más...

¿En qué la invertiste?