La vida es sueño

La vida es como una ola, un constante vaivén entre el sueño y la consciencia.

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Dicen...








icen, que existen personas, que se crecen ante las dificultades de la vida.



Cuentan que son tan fuertes, que son capaces de tirar hacia delante sin ninguna ayuda.


Dicen también, que esos seres suelen reconocer a sus iguales,...  y antes o después acaban encontrándose.



Cuentan que se unen en grupos organizados, que se apoyan y ayudan cuando es necesario, o que disfrutan juntos o por separado cuando la oportunidad se presenta.


Dicen que son seres casi etéreos, muy difíciles de ver.


Que cuesta localizarlos,  porque se trasladan con mucho cuidado y precaución.


  Cuentan que es posible que sean tan solo una leyenda...


No lo son. 
Son reales.


Y  yo he podido fotografiarlos...







El otro día...




  en Aranjuez.


Noche sabinera






ontamos en un autobús desvencijado rumbo a los Madriles.
Después de "diecinueve curvas y quinientas rotondas", nos vomitó, borrachitas perdidas, (sin haber bebido ni una gota, lo juro) en las mismísimas entrañas de la capital.
Y tras hacer un pequeño viaje en metro, salimos a la luz.
¡Estábamos en Gran Vía, solas... y con un montón de horas por delante...!

El teatro nos llamaba desde la distancia
saludándonos con su atrayente bombín


Después de entregar las entradas
que llevaban en nuestro poder cerca de un mes,
posamos cual rutilantes estrellas en el Photocall...


Sobre el espectáculo solo decir, que no nos defraudó. Que cantamos, reímos, nos emocionamos y cuando las luces se encendieron nos miramos y nos dijimos... "¿Ya...?"
Fueron tres horas que nos supieron a poco. Supongo que eso dice por sí solo cuánto lo disfrutamos...

Y para matar a aquel que nos estaba matando, nos fuimos a cenar (ya lo sé, no digáis nada, pero una noche es una noche...)



No sé que comimos. Lo eligió Dory, aconsejada por el chico que le atendió,
pero... ¡estaba buenísimo!


Después de cenar, dimos un último paseo por la abarrotada Gran Vía. Y aunque no habíamos bebido, nos sentimos embriagadas por las luces, la gente, la alegría y la vida que desprendía la ciudad:

"... Con la penúltima copa y
yéndonos por los berros de Übeda
nos levitaba el bombín..."

En la plaza de Callao, recogimos a nuestro chófer y con desgana, pero un buen sabor de boca,... regresamos...

Ah, se me olvidaba. No fue una noche del todo perfecta.


Nos faltasteis vosotras...


"Más de cien mentiras", Sabina.

Más de cien mentiras ...muchas más



"Más de cien mentiras", Sabina




Por fin están en mis manos !

"Más de cien mentiras", buen título para un buen musical que se estrena en un buen año.

Casualmente, desde Junio, oigo mucho esta canción, desde que alguien la utilizó para hacer una composición fotográfica genial de su gente.

Conozco la música de Sabina desde que, hace ya la friolera de casi 18 años, Luna me introdujera en el mundo del genio de Úbeda a través de Física o química. Aún me recuerdo a mi misma pasando los fines de semana en casa de Luna, cuando Adrian crecía en su tripa, recuerdo cantar y bailar La del pirata cojo a pleno pulmón en el salón. Pues sí, 18 años después de aquel día, las dos de nuevo, cantaremos juntas por Sabina (sin el arte de la Jiménez) con todas las ganas del mundo.

Prepárate Luna que ese día...
¡¡...nos comemos Madrid !!

Momentos para el recuerdo







amá y papá al final de
un estupendo día Toledano,
en el que todos disfrutamos un montón...



Y mientras tanto,
en algún otro lugar del planeta:





Hubo quien...
también se lo pasó en grande...

Camareras en "Tunnilandia"




veces, pueden coincidir en un mismo momento dos situaciones totalmente dispares.
Que decidas hacer algo, por solidaridad hacia ciertas maravillosas personitas, y que ese "algo" diminuto con el que cooperas se convierta en una jornada divertida y desenfadada.
Eso fue lo que ocurrió el domingo pasado.

Llegamos sobre las nueve con más miedo que vergüenza, para participar en algo que no habíamos hecho nunca y para lo que creíamos no estar preparadas.
Nos metimos dentro del chiringuito con mucho humor, (era todo nuestro equipaje) intentando que nadie notara que estábamos asustadas. Imaginaros la cantidad de cosas que tuvieron que explicarnos en un ratito para ponernos un poquito "en la onda".

El rato de los desayunos fue tranquilo. La gente no madrugó mucho e iban llegando espaciados, lo que nos ayudó considerablemente a relajarnos y a verlo todo desde otro prisma.
Hacia las once la gente se empezó a animar y tuvimos ratos movidos, pero como éramos siete personas no nos "extresamos" demasiado.

Sobre la una empezaron a tirar de plancha. Ya había algo de "gusa" y el olorcito del lomo y la panceta atrajo al personal.
Ya habían empezado a hacer la paella, que se iba a servir como aperitivo con las bebidas... Aunque... no lo habíamos avisado.
Podéis imaginar la que se armó, cuando se le sirvió a la primera persona un platito de paella con la consumición.
La noticia debió correr como la pólvora, porque en menos de diez segundos, aquello era una jungla...
Fue media hora de vértigo, pero sobrevivimos.
Y nos divertimos.

Y toda esta experiencia nos ha ayudado a darnos cuenta...


Era un tunning de coches, pero éste no lo sabía...

Marsoleto (Un paseo por Toledo)



Por favooor...!
¡Que me quiten esas farolaaas...!

¡Que me las quiteeeeeen...!

Gracias pero...






l viernes frente a todo pronóstico, sí hubo café en mi casa.
La tarde empezó con un :
-venid más tarde que tengo a los pintores en el patio de la comunidad (otra vez la dichosa comunidad)

Ya sabéis que decirle a una Pámpanas a las 6, significa que venga como mínimo media hora más tarde. Menos Bella. Siempre es puntual. Es la única que ha salido a Papa-pitufo.

Me confirmaron asistencia Luna, Josy y Bella. Adoptada me confirmó su "no" asistencia.

Cuando llegaron a casa se metieron como cotorras a mi alrededor en la cocina. Unas a cotorrear y otras a "aconsejarme sobre el espesor del chocolate".

Cuando empecé a servirlo en el salón eso parecía los restos de la argamasa del último flan de Adoptada. Josy empezó a echar leche hasta ...que "solo" había leche. ¡Menos mal que se salvaron un par de tazas!.

Después de nivelar el espesor del "rico caldo" y sacar todo el repertorio de desayunos para mojar antes del tan ansiado flan, enchufamos "Descalzos por el parque" y la tarde comenzó a ser maravillosa...

...hasta que una lluvia de piedras aporreó mi terraza.

¡Ay, mis adorados sobrinos! Aparentemente entretenidos en el patio de abajo, encontraron la diversión en tirar piedras del tamaño de mi mano al balcón. Eso después de que yo, los fastidiara su nueva diversión colgandose de un cable de luz que no se como colgaba por una pared.

¡Adorables criaturas!

Pues eso interrumpió el final de nuestra tarde de peli. El final feliz nos le tuvimos que imaginar.


Chicas gracias por venir pero... ¡¡no volváis!!