La vida es sueño

La vida es como una ola, un constante vaivén entre el sueño y la consciencia.

Mostrando entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas

Con mayúsculas





a mayoría de la gente no busca un amante.


Lo que la mayoría de la gente busca... 
es una Historia de Amor.


9 de Junio... ausencia...





ero me acuerdo de ti
y otra vez pierdo la calma...
Pero me acuerdo de ti
y se me desgarra el alma...



Pero me acuerdo de ti
y se borra mi sonrisa...
Pero me acuerdo de ti
y mi mundo se hace trizas...

"Pero me acuerdo de ti", Cristina Aguilera

...como tú quisiste



uisiste que fuera un viernes. No querías hacerlo sola. Sabías que iríamos, como siempre, a darte un beso. No nos quisiste negar el privilegio de que fuera el último. Fuiste generosa incluso para irte.


Te encantaban los viernes casi tanto como te volvían loca. A primera hora de la tarde no parabas de mirar por la ventada mientras decías:
-no creo que tarden-.
A última hora no parabas de mirar el reloj mientras pensabas la misma frase un poco más larga:
-no creo que tarden en irse a hacer puñetas-.

Hoy es el primer viernes sin ti. No habrá beso que darte. Pero seguiremos yendo cada viernes, como a ti te gustaba. Merce ya no traerá bollitos blandos para ti, pero te prometo que seguiremos reuniéndonos. Y poco a poco las lágrimas dejarán paso a la risa recordando todas esas cosas que nos gustaban de ti.

Hoy tiraré mi beso al aire, ojalá te llegue allá donde estés.

"Hope there s someone", Antony Johnsons

La vida sin ti







adie que no nos haya visto juntos comprenderá, el alcance de nuestra pérdida.

Nadie que nunca te haya oído hablar podrá entender, la magnitud de tu sabiduría.
Nadie que no te haya visto reír, llegará nunca a imaginar tu sentido del humor.
Nadie que no haya estado cerca de ti sabrá, de la generosidad de tus besos.

Y nadie que no te haya perdido,... será capaz de imaginar el vacío que has dejado en nuestras vidas...


Puede que cuando llegues a ese lugar donde vas...
para ese Dios en el que tanto creías, seas solo una más.
Pero nunca olvides que para nosotros fuiste única.


Nunca te olvidaré, abuela.

El "chalette"






ace unos días, me encontraba yo emocionada e ilusionada... Por fin mi querida Luna, iba a cambiar su caja de cartón...



Por esta increíble casita construida por las amorosas manos de nuestro carpintero...


Pero cuando la casita llegó a mi casita (jeje), descubrimos con horror que durante el proceso de construcción, mi "encantadora y tranquila" Luna, había crecido un poquito. Lo suficiente al menos para no querer meterse en su precioso chalecito.


Ni por las buenas, ni por las malas, ni por "las regulares" (no sé, es que solo me faltaba ésta, jaja) conseguimos que se metiera dentro. Además, mi Luna decidió que las esquinas del techo de su casita, tenían muy buen sabor (como podréis apreciar en la fotografía...)

Al final (por miedo a que se la comiera entera, más que nada) desistimos y decidimos que tendríamos que buscar otra solución...


Hace unos días, Isi encontró al fondo de la bodega un palé caja (o una caja palé). Suelo de madera, paredes y techo de contrachapado... en fin, una porquería.
Pero cortando un poco aquí, lijando un poco allá, y pintando todo con caucho, hemos conseguido que la insoportable Luna, tenga un lugar donde cobijarse durante las frías noches de invierno. La verdad es que ha cambiado una casa de diseño por un chozo, pero, dicen que sarna con gusto no pica...

La preciosa casita que Kenyon contruyó, va a ser "restaurada" (tras los daños realizados por los dientes de "mi particular tsunami"), y servirá para cobijar a Lucas, ese perrito con fama de cabroncete, que al lado de mi Luna ha terminado pareciendo un Bendito, jajaja...


En cuanto a tí Kenyon...¡muchísimas gracias !
Por tu trabajo, por el bonito diseño y por hacer ese precioso grabado que mi Adoptadita te encargó... (Gracias también a ti, payasita)
¡¡Las dos Lunas os estaremos eternamente agradecidas!!



Aunque la más bajita no lo haya demostrado demasiado... 
¡La muy... granuja! jajaja

Momentos para el recuerdo







amá y papá al final de
un estupendo día Toledano,
en el que todos disfrutamos un montón...



Y mientras tanto,
en algún otro lugar del planeta:





Hubo quien...
también se lo pasó en grande...

Mi cuadro y tú




engo este cuadro en el cuarto de estar desde hace años.
No el original, por supuesto,... ¡qué más quisiera yo!

Últimamente, siempre que entro y lo miro, pienso en ti. En cómo lo miras cuando llegas a mi casa. En la carita de ilusión que pones cuando lo señalas.

No recuerdo exactamente cuando te vi observarlo por primera vez. Pero se que cuando lo miras, ves en él algo que te hace muy feliz...

Y siempre que me acerco a donde lo tengo colgado, me sorprendo a mí misma sonriendo, porque cuando veo esa pintura, veo también tu sonrisa.

Y me pregunto qué será lo que veas en el cuadro que te produce tanta alegría.
Espero que algún día puedas contármelo tú misma.

Y quien sabe...
¿No dicen que Dalí era un genio?
Quizás él supo entonces, cuánto iba a gustarte...

Y tal vez lo pintara expresamente... para ti.

Carta al abuelo




Qué grande eras, abuelo!
Dentro de tu pequeño y castigado cuerpecito, eras un ser extraordinario.

Lo que te hacía único, era ese enorme corazón que no te cabía en el pecho.
Bueno, eso y tus increíbles historias, ¿te acuerdas?

Nos contabas cuentos, historias de brujas, dragones de siete cabezas, lagartos mágicos que hablaban… (todo verídico, jurabas una y otra vez) ¡Qué trolero eras!, ¡y qué imaginación tenías…!

¿Recuerdos? Miles.
Yo tenía 16 años cuando te fuiste, pero tengo recuerdos para llenar 10 vidas.

Recuerdo las noches de verano en el patio de nuestra casa de Móstoles. Tú sentado en tu pequeña silla de mimbre, y nosotros tus nietos, sentados en el suelo alrededor de tu silla, mirándote con los ojos como platos, impacientes por escuchar otra de tus increíbles historias, o una nueva versión de alguna, mil veces contada.
Nunca hubo un abuelo en el mundo que fuera escuchado con más atención que tú. Hasta que llegaba la abuela con la zapatilla en la mano (su eterna zapatilla), para mandarnos a la cama. Cómo corríamos al verla. Sabíamos que con la abuela, pocas bromas. Y cómo corrías tú también… La abuela no hacía excepciones…

Y la de zapatillazos de la abuela que te has llevado por interponerte entre la zapatilla y uno de nosotros.

Y los tostones. Esos garbanzos tostados que siempre llevabas en los bolsillos, y que decías eran mágicos. Curaban todos los males. Cuando alguien lloraba, le dabas unos poquitos. Cuando alguien estaba triste, tostones. Cuando alguien era castigado sin cenar, te colabas en su habitación con un puñado de tostones.
Y cómo nos reíamos, cuando conseguíamos dar esquinazo a la abuela… Lo celebrábamos comiendo más tostones…

Toda una vida de trabajo, una guerra, el hambre y las injusticias no te quitaron ni un trocito de tu fuerza, tu alegría y tus ganas de vivir.
Es increíble, que lo que al final pudo contigo fuera un diminuto cigarrillo. Bueno, un diminuto cigarrillo tras otro. Y un cáncer de pulmón.
El maldito tabaco te hizo perder hasta pelo. Te lo quemabas cuando intentabas esconder el cigarrillo debajo de la boina para que la abuela no te pillara.
Tonto,… ella era más lista que tú. Lo sabía todo.
Pero se hacía la tonta algunas veces. Por ti.

Abuelo; querido y maravilloso abuelo...

todavía te echo de menos.

Va por ti, Adoptada

"Por amor, o en nombre del Amor
se cometen
las mayores locuras".

eníamos las ideas claras.
Estábamos decididas a pasar página, y entonces tú hiciste dos llamadas.
Una a Dory,... y la segunda a mí...
Lloraste, nos amenazaste, nos dijiste todo tipo de cosas (algunas, auténticas barbaridades, ja, ja).

Y después de deliberar durante dos días, Dory y yo hemos decidido reconsiderar nuestra decisión.
Y no lo hacemos por las lágrimas, ni siquiera por las amenazas (algunas acojonantes), ni tampoco lo hacemos porque en el fondo lo estábamos deseando...
Lo hacemos porque nos hemos dado cuenta que algo tan "intrascendental" como unas pocas palabras escritas en una página virtual colgada "vaya usté a saber donde", pueden lograr que alguien que prácticamente no tiene "parcelas propias" en su día a día, encuentre un lugar donde poder desarrollar su yo individual... Un lugar donde entrar a reír, a llorar, a emocionarse,... a desahogarse.
Y has hecho que nos sintamos como vulgares ladronas, robándote algo que es vital para ti.

Es por ello, que hemos decidido "cometer una locura en nombre del Amor".
Hemos decidido olvidar las dos últimas entradas, y continuar.
Posiblemente, y en el fondo, lo hagamos también por nosotras (llevamos varios días, como que nos falta el aire).
Pero sobre todo querida Adoptada, lo hacemos por ti...

Nadie lo merece más...


"Only you", The Platters.

Navidades pasadas




mágenes de otras navidades pasan por mi cabeza cuando llegan estos días. Tiempos que se recuerdan con nostalgia, que forman parte de nosotros y que hacen que seamos los que somos.

El otro día en casa de mamá, buscando una foto para hacer esta entrada encontré ésta.




Es de la Navidad de 1974. Habíamos vuelto a casa del Preventorio para pasar las navidades y para conocer a nuestra nueva hermanita (Bella), que nacería en breve.

Fuimos a ver a los Reyes Magos con nuestros primos.

¡Mirad que caritas...! Hoy, esta foto forma parte de mi montoncito de recuerdos infantiles más preciados.

Algún día, la foto que hagamos estas navidades, puede ser uno de los recuerdos favoritos de nuestros hijos. Convirtamos para ellos cada segundo que pasemos juntos en un recuerdo inolvidable...

Feliz Navidad para todos.


"Last Christmas", George Michael

Perdonar





or favor, quiéreme cuando menos lo merezca.
Seguramente sea entonces...

... cuando más lo necesite.

Super-Madre, Super-Mujer




(Diario de una lunática XIV)



ació en el seno de una familia humilde.

Tuvo un padre maravilloso, que con sus cuentos e historias, la enseñó a soñar y a sentir curiosidad por aprender, y una madre que la enseñó a vivir con los pies en la tierra, y a luchar por lo que quería.

Entre los dos, forjaron su forma de ser, su carácter.

Cuando era pequeña, les contaba a sus compañeras de colegio que su abuela era china, y todas la creían. (Siempre fue muy cuentista…)

Fue una niña extrovertida, el ojito derecho de su padre, y la desesperación de su madre.

Se metía en problemas y líos cada tres por dos, y hay infinidad de anécdotas que contar de su infancia.

A los 12 años se fue, como tantas otras, a servir a Madrid. Aquí también hay montones de anécdotas que nosotros sus hijos conocemos al dedillo.

Se enamoró del mejor de los hombres, y tuvo la gran suerte de ser correspondida.

Se casaron, y empezaron a venir los churumbeles.

Seis en total. Como seis soles. Ninguno con un pan bajo el brazo.

Pero cuando un gran e incansable trabajador, se une a una experta contable-administradora-malabarista-del-dinero, consigue con un pequeñísimo sueldo, sacar adelante: seis hijos + una hipoteca + una parcela.

Y después de tantas estrecheces y penurias, ¿qué es lo que tiene al final esta gran mujer?

Yo os lo diré. Tiene un marido que no podría vivir sin ella, seis hijos que la adoran, once nietos que la vuelven loca…

Y, a pesar de que hace ya sesenta y tantos años, que aquellos dos maravillosos seres la trajeron al mundo, aún conserva a uno de ellos.

Hace más de venticinco años que el abuelo, aquel ser que no parecía de este mundo, nos dejó. Pero aún anda por aquí aquella que le enseñó tantas, tantísimas cosas… La que le dio la vida. La abuela.



Mamá:

Ahora, que ya han quedado atrás las fatigas, las cuentas para llegar a fin de mes, y aquellos cuadernillos donde apuntabas todos los gastos, y que tan increiblemente bien conseguías que coincidieran con los ingresos…

Ahora que no tienes que andar de hospitales con alguno de nosotros, ahora que ya no necesitas el carnét ni el coche mas que para tu propio uso y disfrute, y no para llevarnos a urgencias…

Ahora que tienes tiempo para mirarte al espejo, para dedicarlo a lo que te gusta, para disfrutar de tu vida…

Ahora queremos devolverte un poquito de lo mucho que nos has dado

Déjanos cuidarte cuando lo necesites, atenderte cuando te haga falta, mimarte cuando nos apetezca… Y no te sientas culpable por el tiempo que te podamos dedicar…

Tú nos has dedicado una vida entera…


TU vida.

La gran matriarca



(Diario de una lunática XIII)



jalá pudiéramos vivir para siempre.
Ser inmortales.
Si fuera así, probablemente no estaría escribiendo esta entrada.
No sería necesaria.
Porque ella estaría aquí siempre.
Por desgracia no es así. No somos inmortales.
Ha estado por aquí más que la mayoría. Y eso dice mucho de ella.
Habla de sus ganas de vivir, de la mujer luchadora que ha sido. Que es.
Aguantar en este mundo durante 98 años, es mucho aguantar.
Sobre todo teniendo en cuenta, que su vida no ha sido fácil.
Y llegar a los 98, con la memoria intacta, es un milagro mayor aún.
Pero es un placer y también un privilegio escucharla.
Poder escucharla todavía.
Para mí al menos lo es.
Sé que algún día se irá. Y su voz no se oirá más.
Por eso, quiero que viva aquí para siempre.
Puede que dentro de otros 98 años, alguien encuentre este blog, y lea esto.
No podrá escucharla, pero verá su linda carita.



Porque para mí eres la abuela más guapa del mundo.

Porque tienes la belleza que no se marchita con el paso de los años, la verdaderamente importante. La belleza del alma.

Gracias abuela, por todo lo que me has dado…

Tus consejos.

Tu ejemplo.

Tu AMOR…

¡Y esos zapatillazos que aún me duelen…!


…Pero que me hicieron tanto bien…

La niña de mis ojos II



...Y así quedó después de la cirugía...



Ahora tú





e corresponde a mi la tarea de hablar de ti, más que nada porque si con alguien has ejercido más de madre ha sido conmigo.
Hace treinta años ya que te conozco, y lo que más me gusta es como nuestra diferencia de edad se va acortando con los años. Me fascina descubrir cada día tu capacidad para renovarte, llegando a hacer cosas que nunca imaginé de ti.
Has cambiado las miradas que matan por un sentido del humor y un sarcasmo que para mi lo querría yo.
Llenas de frescura esta tu casa.
Eres capaz de hacer la entrada más divertida que he leído de un año de infortunios.
Con los años vas aprendiendo a perdonar porque con los años eres cada vez más sabia. Más humana.
Hace muchos años, doce para ser más exactos, pasábamos un rato sentados en el antiguo muro que había en la entrada de casa. Estábamos sentadas tú y yo y mi compañero de viaje nos observaba de pié a nuestro lado. Yo tenía apenas los diecisiete y aún no era consciente de la grandeza del AMOR (con mayúsculas). En un momento de la charla tú me miraste. Horas más tarde, a solas en un bar, él me dijo que daría cualquier cosa porque yo algún día le mirara como tú me habías mirado a mi. El amor de tus ojos se quedaron grabados en su mente y por supuesto yo lo llevo clavado en mi corazón. Aquel día supe lo afortunada que era porque alguien me mirara así.


Con los años eres cada vez mejor madre, mejor hija, mejor esposa, mejor hermana... pero sobre todo, mejor amiga.

Gracias por toda una vida a tu lado.
¡¡Hay ojillos de gacela!!