La vida es sueño

La vida es como una ola, un constante vaivén entre el sueño y la consciencia.

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Electricidad estática





Quién no ha sufrido una descarga de electricidad estática en algún momento ? ...al salir del coche, ...al pasar cerca del televisor, ...al contacto con otra persona...


Plasticosa está llena de esa energía elevada al cuadrado, cualquier cosa que toco a diario me produce pequeñas descargas. Sí, es algo que sé, o se supone que debería saber ...hasta que se me olvida.
Con motivo del próximo musical de Sabina, hace unos días decidí meter en el mp3, algunas de las canciones que menos conozco de su repertorio junto con las que más me gustan, para escucharlas mientras curro.
A eso de media mañana, tuve que embalar con burbuja uno de los prototipos terminados. Mientras cantaba "Pacto entre caballeros" a pleno pulmón... desenrollé la burbuja de un tirón y pasé con fuerza la cuchilla que seccionó el trozo que necesitaba. Justo, en ese momento, una descarga en forma de latigazo salió de la burbuja y se introdujo por mi dedo anular, recorrió mi brazo y no se de que forma saltó al mp3, recorrió todo el cable de los auriculares y buscó la salida en el propio auricular alojado en el interior de mi oído...
¡¡...Casi me estalla el tímpano !!

Tras un grito gutural que salió de los más profundo de mis entrañas, me arranqué de cuajo los auriculares y cual fue mi sorpresa cuando...
¡¡¡..Sabina seguía sonando en mi atolondrado cerebro!!!
Creo que se alojó el mp3 en alguna cavidad de esas que tengo vacías en mi caja negra.
Como estoy constipada y mis órganos auditivos se encuentran en estado de embotellamiento, aún no se el alcance del daño. Si es que lo ha habido. Quizá mis oidos ya no están embotellados y sí ha habido daño, quizá no sufrieran daño alguno, quizá...


Bueno, esperaré unos días más para empezar a preocuparme. Por suerte para mí, las orejas no se me han caído, porque si encima de sorda me quedo mutilada...
¡¡...apaga y vámonos!!

(Josy, esto también lo puedes utilizar )

Lavando que es gerundio...



oy he estado a punto de atropellar a un anciano transeúnte que pasaba por la calle.

Repuesta del susto y del temblor de cuerpo, he decidido que... ya era hora de lavar el coche.




Susana:
-Frena!!
Yo:madre mía no le había visto, me ha cegado el sol...
Susana: sí, no se ve nada con el sol. Y ...con la mierda que llevas en el coche, claro...

Marsoleto (Un paseo por Toledo)



Por favooor...!
¡Que me quiten esas farolaaas...!

¡Que me las quiteeeeeen...!

La increíble historia de la férula masticable




rase una vez una madre, un padre, una hija, un hijo y un perro.
La madre, obsesa, el padre nervioso, la hija con férula para dormir y el hijo movidito.
¡Ah!, y el perro un hijo de puta.

Y cierto día...
La madre llama para el desayuno, la hija deja la férula en la mesilla, el perro se lleva la férula en la boca y se instala cómodamente en el sillón del salón, y mastica, mastica, mastica...

La madre entra en el salón
- "Uy, hay cristales en el sillón".
- "No mamá, parece plástico"- dice el hijo movidito.
La madre grita "¡Ahhhh..!", mientras corre apresuradamente hacia la habitación de la hija donde descubre la caja de la férula vacía. El perro hijo de puta se esconde sabiéndose culpable. La madre amenaza con hacer morcillas con el perro. La hija llora desconsolada diciendo "No, el perro no...¡el perro nooo...!".

Doscientos gritos después la madre coge el teléfono:
- "¿Hola?, hemos tenido un percance con la férula. Hay que repetirla."
- "¿Un percance?, ¿qué tipo de percance?".
- "La ha masticado el perro".
- "Eso es imposible, esa férula no se puede partir".
- "Pues la ha hecho trocitos".
- "Pero... ¿ qué clase de perro tienen ustedes?".
- "Uno de tamaño medio... (pero muy hijo de puta)".

"El cuerpo del delito"

Resultado final: 300 euracos masticados...

Y yo pregunto:
¿Es, o no es increíble la historia...?
Y sobre todo...

¿Era, o no era la férula masticable...?

Hoguerita de San Juan




ncumplo mi propia promesa de no volver hasta septiembre. Promesa que me hice a mi misma, muy a mi pesar, porque sabía que era, lo que mi cabeza necesitaba para disfrutar de mi futuro verano.

Ahora, aprovecho el incumplimiento del pacto por parte de mi coautora, para publicar yo también (¡lo estaba deseando!) porque, aunque no queramos, hay cosas que enganchan y cuesta mucho olvidarse de ellas...

A mis ganas de volver, se le une un acontecimiento digno de ser el culpable de romper semejante promesa... ¡el accidentado comienzo del verano!.

Todo comenzó el primer día que por fin coincidíamos "todos" en la parcela, el viernes pasado. Con nuestra peculiar forma de vivir la vida, (hacemos de la nada un todo) decidimos montar una pequeña fiesta familiar. Bueno, pequeña por los preparativos porque en número ya sabemos que reunimos media boda, para celebrar... lo que sea, que más da. El motivo es lo de menos.

Como siempre cualquier excusa es buena. Por ejemplo, celebrar que Luna se recupera de su dolencia, o... que yo termino mis problemas comunitarios, o... que Josy está obsesionada con el gimnasio (y hace cosas rarísimas en el salón de su casa), o... que Bella se deja caer por las reuniones, o... que a la Adoptada le aparece un octavo sentido (pero esta chica... ¿cuántos sentidos tiene?), o...

La fiesta era completa. Por la tarde baños de agua, y también baños de sol en un solarium improvisado con vistas al camino (... y a la carretera,... y al cielo,... y a los helicópteros,... y a cualquier sitio desde donde se pudiese mirar), y por la noche, cenita y tertulia bajo la Luna (la del cielo, jaja) y el manto estrellado que adornaba la oscuridad de la noche (¡uy madre!, ¡qué ñoña!, ¡que se me va la cabeza!).

Todo era paz y armonía. Los niños terminaron de cenar y se salieron al camino, y entonces ... ¡desaparecieron de golpe la paz y la armonía!.

...Y entonces (repito), un grito resonó en la noche por encima de las voces de 15 adultos:
¡¡¡Fuegooooooooo!!!

¡ La hoguera de San Juan!


Al girar la cabeza, unas enormes llamas brincaban por encima de la alambrera al pie del camino.
Y entonces (vuelvo a repetir), llegaron:
El pánico. La histeria. Las carreras. Los gritos. La búsqueda del agua. Más carreras. Niños corriendo entre las llamas...
Kenyon buscando como loco las llaves de su coche, aparcado justo al lado de la fogata, que amenazaba con hacer la traca final.
Ir y venir de cubos de agua de la piscina, porque... ¿¡¡alguien ha visto la dichosa mangueraaa!!?.

Tras un rato de locura nos hicimos con el fuego y apagamos el ardor de las llamas. Al girar la cabeza con la cara desencajada comenzó la búsqueda del culpable...

La resulta de la situación fue, una pequeña pirómana involuntaria escondida bajo la mesa muerta de miedo, y a nuestra particular "pupitas" lesionada otra vez. En el furor de la carrera por abrir el grifo de la manguera, nuestra preciosa rubia se enredó con la cadena del perro (de nuestro "David Bowie") y fue a dar de bruces contra el suelo.

Tras una visita a mi amiga Julia y otra a urgencias, se trajo a casa más vendas que la momia de Tutankamón.

Y yo me pregunto...
¿Ésto no habrá sido una burda trama, para continuar con el juego de rol que nuestra Luna comenzó, creyéndose Nefertity?

¿Qué opináis?

Saludos. Cleopatra.

Heridas y no de el alma





oy he tenido un día pésimo. He pasado el día con una horrible erida. Sí, sí, erida sin hache. Que por qué? pues porque en la república independiente de mi mente las palabras brotan en anarquía y se acomodan a su antojo.
Pues volviendo a mi erida os voy a contar la historia de como mi pobre pié ha sufrido el olvido de una mochila:

-La semana pasada me compré unos deportivos nuevos aprovechando el devaneo de los viejos en maleteros ajenos.

No se me ocurrió otra brillante idea que la de estrenar los deportivos haciendo un ida y vuelta al cementerio (tentador, eh?). Pues cuando llegué al aparcamiento sentí a dos enormes pitbull en prolongación de los dedos de mis pies y una bonita mordida a la altura del tendón de Aquiles.

Pues nada ha ocurrido en mi talón a lo largo de una semana hasta que ayer mismo se desató la catástrofe.

Me levanto a las seis para ir a currar y veo p
or la ventana que fuera cae la del pulpo.

- Vaya! y hoy subo a producción!!
La nave de producción está donde Cristo perdió el mechero. Un camino embarrado te abre paso hasta la puerta principal amenizando la expedición con una infinidad de lagunas salteadas.
Lo peor de todo es que a las 7 de la mañana y con las legañas aún aferradas a tu lagrimal (que por las mañanas parecen formar parte del ojo) ver lo que se dice ver, se ve poco, y claro vas pisando uno a uno todos y absolutamente todos los charcos que separan tu coche de la puerta principal.
Pues cuando conseguí llegar a la puerta justo antes de que sonara esa maravillosa sirena carcelaria que anunciaba que era la hora de currar, mis lindos piececillos estaban calados hasta los huesos.

Y así pasé las tres siguientes horas, con los pies empapados de agua y barro todo ello fermentando en mi adorada erida.


A las 10 corro desenfrenada y muerta de frío a casa a cambiar mi calzado y decido, no acertádamente, ponerme las botas de montaña.
-Ohhh, que gusto!! que calentitas! y puedo pisar sobre los charcos!!. Bueno me rozan un poco en mi eridita pero, va!! no creo que pase nada.

Aguanté las 5 horas que me quedaban como una campeona con mis super botas.

Y para rematar mi pié rematé el día en el gimnasio. Vuelvo a ponerme las pitbull!!.

Y como todo acto tiene su consecuencia, éste es el resultado de mi maltrato a mi pobre pié desvalido.


Después de una visita relámpago a urgencias, una curitasana y un poco de betadine, me vengo a casa con un pié dolorido y un bote de Bactroban.

Y para el dolor y la inflamación un ibuprofeno de los tristes que venden en la farmacia. Hace unos meses le tomaba casero con una composición a base de besos y arrumacos.
Pero ahora, que se me ha muerto el farmacéutico, los compro de composición química.

¡Hala! y ahora a cuidarme. Que ya dice el dicho que si me muero yo se muere mi mejor amigo.



"Maneras de vivir", Leño