La vida es sueño

La vida es como una ola, un constante vaivén entre el sueño y la consciencia.

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Saudade


 

e vez en cuando te encuentras con una de esas palabras que... te dejan sin palabras.

Saudade es un término del portugués que realmente no tiene traducción exacta al español. Describe muchas de las emociones que generalmente no sabemos como expresar. Sería algo así como una cierta nostalgia... pero no exactamente. Puede indicar que uno extraña algo con fuerza, pero tampoco es solamente eso...

He buscado y buscado, y al fin encontré algo que os dejará claro su amplio significado...

Por Miguel Falabella.

"Agarrarse el dedo con una puerta duele.
Golpearse la cara contra el piso, duele.
Torcerse el tobillo, duele.
Una bofetada, una trompada, un puntapié, duelen.
Duele golpearse la cabeza con el borde de la mesa, duele morderse la lengua, una caries y piedras en los riñones también duelen.

Pero lo que más duele es la saudade.
Saudade de un hermano que vive lejos.
Saudade de una cascada de la infancia.
Saudade del gusto de una fruta que no se encuentra más.
Saudade del papá que murió, del amigo imaginario que nunca existió...
Saudade de una ciudad.
Saudade de nosotros mismos, cuando vemos que el tiempo no nos perdona.
Duelen todas estas saudades.

Pero la saudade que más duele es la saudade de quien se ama.
Saudade de la piel, del olor, de los besos.
Saudade de la presencia, y hasta de la ausencia consentida.
Vos podías quedarte en la sala, y ella en el cuarto, sin verse, pero sabiéndose ahí.
Vos podías ir para el dentista y ella para la facultad, pero se sabían allí.
Vos podías pasar el día sin verla, ella el día sin verte, pero sabían del día de mañana.
Pero cuando el amor de uno acaba, o se torna menor, al otro le sobra una saudade que nadie sabe como detener.

Saudade es básicamente no saber.
No saber más si ella continúa sufriendo en ambientes fríos.
No saber si él continúa sin afeitarse por causa de aquella alergia.
No saber si ella todavía usa aquella mini.
No saber si él fue a la consulta con el dermatólogo como prometió.
No saber si ella se alimentó bien últimamente por causa de esa manía de estar siempre ocupada.
Si él estuvo yendo a las clases de inglés, si aprendió a entrar en la Internet y encontrar la página del Diario Oficial.
Si ella aprendió a estacionar entre dos coches.
Si él continúa prefiriendo la cerveza oscura.
Si ella continúa prefiriendo jugo de naranja.
Si él continua sonriendo con aquellos ojitos apretados...
Si ella sigue bailando de aquella forma enloquecedora...
Si él continua cantando tan bien.
Si ella continua detestando Mc Donald's.
Si él continua amando.
Si ella sigue llorando hasta en las comidas.

¡Saudade realmente es no saber!


No saber que hacer con los días que son más largos, no saber como encontrar tareas que detengan el pensamiento, no saber como frenar las lágrimas al escuchar esa música, no saber como vencer el dolor de un silencio...
Saudade es no querer saber si ella está con otro, y al mismo tiempo querer.
Es no saber si él está feliz, y al mismo tiempo preguntar a todos los amigos por eso...
Es no querer saber si él está más flaco, si ella está mas linda.
Saudade es nunca más saber de quien se ama, y mismo así doler.
Saudade es esto que sentí mientras estaba escribiendo y lo que vos, probablemente, estés sintiendo ahora después de leer...
En alguna otra vida, debemos haber hecho algo muy grave para sentir tanta saudade..."

El músico y la sirena


Esta es la historia real y verdadera 
de dos seres de mundos distintos, 
que una vez, en algún lugar,  
pudieron llegar a ser...


 

lla jugaba para burlar su soledad. 
Él, porque necesitaba sacar hacia fuera las ideas y emociones que su música le provocaba. 
Él extrovertido. 
Ella desconfiada. 
El chat era el canal que utilizaban sus sentimientos para ir y venir. 
Aquello se convirtió en costumbre. 
Por la mañana nada más levantarse y de noche cuando el mundo descansaba, ellos se encontraban y hablaban durante horas. 
Eran felices. No necesitaban nada más. 
Cada uno empezó a tomar forma en la mente del otro. Formas idealizadas por palabras que poseían un extraño poder. 
Magia. Poder. Poderes mágicos. 
Él músico... Ella sirena.
Él un soñador que ponía banda sonora a su vida y ella una mujer encerrada en un mar de rutinas.
Cada noche surcaban océanos de sueños, buscando un punto de encuentro entre los sueños que provocaban la música de él y la inmensidad de un mar que quería devorarla a ella.
Aquel mundo creado a partir de palabras fue creciendo y creciendo...

Hasta que un día... se los tragó a los dos.

Con mayúsculas





a mayoría de la gente no busca un amante.


Lo que la mayoría de la gente busca... 
es una Historia de Amor.


La locura y el amor



uentan que una vez se reunieron en un lugar de la tierra todos los sentimientos y cualidades del hombre. Cuando el aburrimiento había bostezado por primera vez; la locura como siempre propuso:

- Vamos a jugar a los escondidos?

La intriga levantó la ceja intrigada y la curiosidad sin poder contenerse preguntó:

- ¿Y cómo es eso?


- Es un juego, -explicó la Locura-, en el que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón. Mientras tanto ustedes se esconden y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes que yo encuentre ocupará entonces mi lugar para continuar así el juego.

El Entusiasmo bailó secundado de la Euforia, la Alegría dio tantos saltos que terminó por convencer a la Duda, e incluso a la Apatía, a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar, la Verdad prefirió no esconderse, ¿para qué?, si al final siempre la hallaban.

La Soberbia opinó que era un juego muy tonto (en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella) y la Cobardía prefirió no arriesgarse.

Uno, dos, tres… comenzó a contar la Locura.

La primera en esconderse fue la Pereza, que como siempre se dejó caer tras la primera piedra del camino.

La Fe subió al cielo y la Envidia se escondió tras la sombra del Triunfo, que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto. La Generosidad casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos: que si un lago cristalino, ideal para la Belleza; que si el vuelo de la mariposa, lo mejor para la Voluptuosidad; que si una rendija de un árbol, ideal para la Timidez; que si la ráfaga del viento, magnífico para la Libertad. Así que terminó por ocultarse en un rayito de sol.

El Egoísmo encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo…pero sólo para él.

La Mentira se escondió en el fondo de los Océanos, mientras la Realidad se escondió detrás del arco iris y la Pasión y el Deseo dentro de los Volcanes.

El Olvido… se me olvidó donde se escondió, pero eso no es lo importante. Cuando la Locura contaba 999,999, el Amor no había encontrado sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado, hasta que divisó un rosal y enternecido decidió esconderse entre sus flores.

Un millón... contó la Locura y comenzó a buscar. La primera en aparecer fue la Pereza, a tres pasos de una piedra.

Después se escuchó a la Fe discutiendo con Dios en el cielo sobre la Teología; y a la Pasión y el Deseo los sintió en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró a la Envidia y, claro, pudo deducir dónde estaba el Triunfo.

Al Egoísmo no tuvo ni qué buscarlo, solito salió disparado de su escondite, que había resultado ser un nido de avispas. De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago descubrió a la Belleza, y con la Duda resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada en una cerca sin decidir de qué lado esconderse.

Así fue encontrando a todos. Al Talento entre la hierba fresca, a la Angustia en una oscura cueva, a la Mentira detrás del arco iris… (¡mentira!, si ella estaba en el fondo del Océano) y hasta el Olvido, que ya había olvidado que estaban jugando a las escondidas.

Pero…el Amor no aparecía por ningún sitio.

La Locura buscó detrás de cada árbol, en cada arroyuelo del planeta, en la cima de las montañas... y cuando estaba por darse por vencida divisó un rosal y las rosas. Tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto un doloroso grito se escuchó: las espinas habían herido los ojos del Amor. La Locura no sabía qué hacer para disculparse. Lloró, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo.

Desde entonces, desde que por primera vez se jugó a las escondidas en la Tierra... 


el AMOR es ciego...





y la LOCURA siempre lo acompaña."


"Fábula de la locura y el amor"

No te enamores de una mujer que lee




"...No te enamores de una mujer que lee, de una mujer que siente demasiado, de una mujer que escribe... No te enamores de una mujer culta, maga, delirante, loca. No te enamores de una mujer que piensa, que sabe lo que sabe y además sabe volar; una mujer segura de sí misma. No te enamores de una mujer que se ríe o llora haciendo el amor, que sabe convertir en espíritu su carne; y mucho menos de una que ame la poesía (esas son las más peligrosas), o que se quede media hora contemplando una pintura y no sepa vivir sin la música. No te enamores de una mujer a la que le interese la política y que sea rebelde y sienta un inmenso horror por las injusticias. Una que no le guste para nada ver televisión. Ni de una mujer que es bella sin importar las características de su cara y de su cuerpo. No te enamores de una mujer intensa, lúdica, lúcida e irreverente. No quieras enamorarte de una mujer así. Porque cuando te enamoras de una mujer como esa, se quede ella contigo o no, te ame ella o no, de ella, de una mujer así, JAMÁS se regresa..."

(Martha Rivera Garrido, poeta dominicana)

Lo conseguimos!!





o hemos conseguido...


¡¡Hemos aprobado 3º de la ESO...!! ¡Ya tenemos media orla...!

Ha sido realmente genial, porque... 

Hemos disfrutado cada clase, cada profesor, cada momento, cada broma, cada café en la hora de descanso.

Hemos hecho amistades nuevas, algunas de ellas, de las que soportarán sin ninguna duda el paso del tiempo.

Hemos vivido en carne propia, lo que se siente cuando te enamoras de un profe (lo malo es que nos hemos enamorado del mismo las tres, jaja. Tú no, Kenyon...)

Nos hemos sentido especiales por el trato preferente que hemos recibido de la mayoría de la gente. No sé si les atraía el grupo, el buen rollo que se respiraba a nuestro alrededor, el hecho de que fuéramos a estudiar en familia... (o, lo que es más probable,... esa mezcla explosiva de belleza e intelecto, jajaaa)

Hemos echado en falta a Kenyon cuando se descolgó del curso, con esa combinación de pena y alegría que se siente, cuando sabes que la razón por la que ya no está, es en realidad motivo de júbilo. 

Hemos ido de excursión a Madrid,  recorriendo El Barrio De las Letras en compañía de nuestro profe favorito. Hemos visitado la exposición de Dalí, en el Reina Sofía, mientras nuestro musculoso profesor nos contaba su vida (la de Dalí) como si hablara de un amigo (y así terminaba, rotundamente, de enamorarnos). 
Y estuvimos a un tris de hacernos una foto con nuestra Mujer en la Ventana... Pero la vigilante nos nos quitaba ojo, y al final fue imposible...

En fin...

Nos hemos presentado a los exámenes con miedo y hemos descubierto que el miedo nos hace más fuertes.

Al terminar el último examen  hemos tenido, incluso, una mini-fiesta de despedida con toda la gente maja del curso, que al final duró un poquito más de la cuenta (algunas tuvimos que dar explicaciones, jaja).

Ya hemos hecho la matrícula para el próximo curso y ahora de repente, con tres meses por delante, sentimos que hemos perdido la razón de nuestra existencia. Es increíble cómo se puede volver una adicta a algo en tan corto espacio de tiempo...

Pero como en realidad somos personas que nos adaptamos divinamente a lo nuevo, ya tenemos planes para el verano, incluida una salidita de chicas con algunas compañeras del curso.

Así que, como siempre en esta época del año, tan solo me queda desearos sol, música, alegría... ¡y un maravilloso verano! 

Yo pienso tenerlo... sin ninguna duda.

Lo que nos trae el calor





oy ha sido el primer día de cole sin calefacción, sin chaqueta y con la ventana abierta de par en par.

Con la llegada del buen tiempo, nos quitamos de un plumazo las capas de ropa que hemos llevado todo el invierno; y de repente, miras a tu alrededor y descubres lo que la ropa había estado ocultando. 
Ya nos habíamos fijado en el torso de nuestro profe de matemáticas, pero hoy nos hemos dado cuenta, que la palabra "pectorales" adquiere al mirarle una nueva dimensión.
Con una camiseta cortita que se le subía cada vez que levantaba el brazo para escribir en la pizarra, hoy, más de una (Dory por ejemplo) no se ha enterado de la explicación.
Ha sido una hora muy entretenida.

Lo malo es que no sé qué me pasa cuando estoy en clase, pero, aproximadamente a la hora  de sentarme en mi silla, empiezo a tener tanto hambre que se me nubla la vista.
Entonces empiezo a decir:  "Tengo un hambre que me muero...", "¿No os huele a tortilla francesa...?", "Me comía ahora mismo un bocadillo de jamón...", o "¿Nadie ha traído galletas...?"

Hoy le he dicho a Kenyon: 
"Madre mía, qué hambre tengo...". 
Él me ha mirado muy serio y me ha dicho: 
"¿Quieres chocolate...?" 
Yo le he susurrado: 
"¡Síiii...!". 
Se ha girado, ha mirado al profe de mates y le ha dicho (en voz bajita, para que solo yo lo oyera): 
"Chico, levántate la camiseta...". 
Ha vuelto a mirarme, y me ha dicho con mucha guasa: 
"Ahí tienes una tableta entera..." 


Hay que jorobarse... ¡Que chispa tiene el jodío!

En busca del aprobado perdido...





ras semanas de intensa reflexión, he llegado a la conclusión... de que no voy a aprobar "ni una". 

Esto no lo digo por que sí, sino después de haberlo comprobado "casi" científicamente.

Vayamos por partes.

Cuando estoy en clase de Sociales, atendiendo la explicación (como buena alumna que soy), todo va bien. El problema surge cuando miro al profesor.
De repente me vienen a la cabeza... palabras (muchas palabras), amontonadas unas encima de otras sin orden ni concierto: 
Hermenegildo,... Evaristo,... Ambrosio,... Rigoberto,...
Heliodoro,... Eustaquito,... Gervasio,...
Gabinete Caligari... 
Y me entra una risa,... que todas mis energías (incluidas las que utilizo para oír), las tengo que emplear en no soltar una carcajada, con lo cual, la lección la oigo como a lo lejos... y muy bajito... (vamos que no me entero de nada).

En clase de Inglish (ya veis que la "h" la manejo) aún peor. Ahí es que no me entero de nada directamente, sin "a lo lejos" y sin "muy bajito". 
Yo no sé cuantas veces he intentado aprenderme el verbo You tube. Incluso lo he tecleado en google, para ver si me resultaba más fácil... 
Pero nada, que lo único que me sale es el vídeo de Beyonce bailando el "Single Ladies". Y digo yo, ¿qué tendrá que ver esto con el verbo ser o estar...?
Luego está eso de añadir -ing al verbo, para formar el presente continuo. Pero vamos a ver, para qué forman tanto lío estos inglesitos, si en Spanish (jaja, otra "h") la única palabra que lleva -ing es el teléfono... ¡y solo cuando suena! (r-ing, r-inggg...)

Matemáticas: sin comentarios. 
De momento nos vamos defendiendo, porque todo lo que llevamos dado nos suena. Pero... ¿y cuando lleguemos dónde no nos suena ya nada?
Con ese profesor, que hace unas explicaciones tan enrevesadas que tiene que pararse un rato para cogerle el hilo al galimatías que él mismo está formando... 
Eso sí. Cómo marca el tío los pectorales con esos "gerseyses" de punto... Y cómo se coloca estratégicamente de lado para que observemos su perfil espartano en todo su esplendor...
Bueno, al menos nos damos una racioncita de vista... (Lo siento Kenyon, tú no sacas nada, jaja)

Y lo de Lengua no tiene nombre. Y digo que no tiene nombre, porque son tantos los nombres que tenemos que aprendernos que los he olvidado todos directamente.
Pero qué profesora más maja. 
... Aunque... es un poquito andrógina.
... Y... he notado que nos mira mucho.
... Vale... Puede, que una de nosotras tenga aún posibilidades de aprobar Lengua... (tú no Kenyon, lo siento, jaja)

Y todo esto aderezado con las "acertadas preguntas" que constantemente lanza nuestra compañera Sandrita... (brrrr...)

Y no hay ya mucho más que añadir. 

De todas maneras yo intento ser positiva y como además dicen que la Esperanza es lo último que se pierde...

Y digo yo... 
¿por qué no se perderá "la Sandra"...?

Noticias curiosas


Desarrollan en Japón unos calzoncillos perfumados anti-pedos


"Una empresa ha lanzado al mercado en Japón unos calzoncillos con una tecnología que neutraliza rápidamente cualquier olor".
  
  
"A quien no le ha pasado alguna vez... que llegan gases de manera inesperada y no puedes darles salida...
Pues bien, eso ya es historia, al menos en Japón, donde la compañía Seiren ha desarrollado unos calzoncillos cuya principal virtud es que neutralizan los olores. Las ventosidades, vamos.
Al parecer se están convirtiendo en todo un superventas entre los nipones que, acostumbrados a las masificaciones, han encontrado en esta prenda un aliado."Nos ha llevado algunos años desarrollar estos calzoncillos perfumados, tan cómodos que se pueden llevar todos los días pero igualmente eficientes para eliminar fuertes olores rápidamente", dice Nami Yoshida, portavoz de Seiren.
Yoshida aclara que en un principio pensaron en esta prenda para los hospitales, pero al final la están comprando hombres de la calle y de negocios.
De hecho, el desarrollo del producto comenzó por iniciativa de un doctor que quería eliminar los olores que podían emitir algunas personas con colon irritable.
Ahora la compañía comercializa no sólo calzoncillos, también calcetines que impiden el mal olor de pies y camisetas con la misma tecnología en las axilas".


Os juro que la he copiado tal cual. Sin añadir ni una coma. Vamos, que el jabón acabará extinguiéndose, cual decrépito dinosaurio.

Leer para creer. Ya te digo...

Y de profesión... estudiante






as vueltas que da la vida. 

¿Quién me iba a decir, que treinta años después de dejar los estudios, iba a volver a empezar otra vez?

Recuerdo el último año de mi época de estudiante, como si fuera ayer. Yo tenía exactamente la edad que ahora tiene mi hija, y supongo, que al igual que ella ahora, no sabía muy bien lo que quería hacer con mi vida.

Comencé un curso de F.P. en la rama Administrativa, que aprobé con buenas notas... y después lo dejé.
¿Por qué?
Pues por lo típico. Mis amigas y compañeras de estudio lo dejaron y yo no quise seguir sola. 
El abuelo entonces estaba muy malito y mamá me mandó a casa de la abuela, para que les hiciera compañía.

Fue mi año sabático...
Después, el abuelo murió, y yo encontré trabajo.
Y allí murieron definitivamente mis oportunidades estudiantiles... hasta hoy...
¡¡Porque me he matriculado (nos hemos matriculado) en la escuela de mayores...!! 

Y después de tanto tiempo por fin, al rellenar un formulario, en el apartado "Profesión" dejaré de escribir: "SL" 
para poner otra vez bien grande y con mayúsculas:

"ES-TU-DIAN-TE"

¿Deseos para el próximo año...?






o no soy de desear cosas para el año que llega. 
En realidad las cosas que deseo, las deseo en el momento y durante todo el año; nunca espero a que se esté acabando uno para desear cosas para el otro...

Pero me he dado cuenta que este año dadas las profecías apocalípticas que en estos días nos inundan, es aún más tonto pedir nada para el año que, según los "expertos", nunca llegará. 

Ayer, sin ir mas lejos, mi hija me aseguraba bastante asustada, que un Cometa iba a pasar en pocos días muy cerca de la Tierra, que se iba a colocar delante del Sol y durante ¡tres días enteros! en todo el planeta iba a reinar la oscuridad.
Yo me quedé un momento mirándola y pensé: "¡Osti!, ¡un eclipse de Sol de tres días de duración...!, ¡pedazo Cometa...!" Luego en voz alta, le pregunté: - "Cariño ¿pero quién te ha dicho eso?" - "Lo he leído en Internet...". Me dijo.  "Acabáramos..." pensé y le dije: - "Acabáramos (que es lo mismo, pero dicho en voz alta, jaja), alguien ha debido darse un golpe muy fuerte en la cabeza..."

Y es que estos días puedes leer casi cualquier cosa sobre lo que ocurrirá de aquí al día 22, que es la fecha en que supuestamente todo terminará.

Pero yo, aunque no sea mas que por llevar la contraria, voy a solucionarlo todo con un solo dedito: 

   

Pues ya está. Por favor, no me deis las gracias... jajajaja.

Volver a empezar







Esta soy yo, asomándome...
espués de tanto tiempo vuelvo a asomarme por aquí y descubro con asombro que no soy la única que ha perdido la inspiración,  pues mi compañera de fatigas tampoco ha escrito nada nuevo.
La verdad es que me encantaría poder leer algo de mi querida coautora, que debe estar, como describiría nuestra Josy con enorme acierto... "en las lunas de Valencia", por lo poco que se deja caer por aquí... Aunque, quien sabe, igual nos sorprende un día de estos... (O__O)

Este ha sido un verano muy movido y ahora que ha terminado y se acerca el crudo invierno, resulta muy apetecible volver a pasar por aquí de nuevo y que este blog vuelva a ser el "vehículo" que lleve nuestras palabras y pensamientos de una congelada casa a la otra (jaja, que frío vamos a pasar, ¿eh chicas?)

Por otro lado es increíble, que Bloguerín haya cumplido tres añitos y no lo hayamos celebrado. 
Yo particularmente ni me acordé, aunque tengo una excusa que me exime de toda culpa, y es que en esos días Josy y yo nos recorríamos las tiendas de todo Madrid, a la busca y captura del vestido perfecto para una fiesta a la que teníamos que asistir en calidad de "princesas consortes". 
Pero esa es otra historia, que tal vez os cuente en otra ocasión, si me hago con algunas fotos de evento...

Y hablando de todo un poco y además de otra cosa, queridísima Dory, paso a informarte... que nos debes unas cañitas. 
Sé que te preguntarás por qué. Yo te lo explico con muchísimo gusto:
Ya que yo he re-inaugurado este nuestro blog, tú corres con los gastos de la celebración. ¿A que era fácil la explicación?

Así que chicas, propongo que este Viernes hagamos una visita a nuestro "cuñaete" y nos tomemos unas cervecitas para celebrar la "reanimación" del blog, al que de momento dejaremos en observación, para en breve pasarlo a planta...

¡Quien esté de acuerdo en lo de las cañas que grite...! ¡¡¡yooooo!!!
¡Quien esté de acuerdo en lo del Viernes que grite...!¡¡¡Eeeeeesooo!!!

¡Y quien esté de acuerdo en que pague Dory, que grite...! 

!!!Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiií...!!!

Manuscrito






veces, cuando estás vaciando cajones, pueden aparecer tesoros insospechados.


Yo encontré uno... bueno en realidad fue Josy. Una preciosa carta escrita hace dieciséis años, sin firma y sin encabezamiento.


 Sin saber quién la había escrito ni a quién iba dirigida, me sumergí en su lectura, a sabiendas de que invadía una intimidad que era solo de dos.


Me emocioné leyendo palabras que parecían brotar desde aquellas hojas escritas; sentimientos desnudos, arrebatadores, desesperados...


Me emocioné leyendo algo, que deseé se hubiera escrito para mí...


"...Ojala algún día sientas por alguien lo que siento hoy por ti; 
no porque sufras, sino porque comprendas lo que significa, 
porque sepas lo que es llorar, no con lágrimas sino con las entrañas, 
con el corazón, con la piel, con todo tu cuerpo.
Que consigas sentir la pasión, sentir hambre por otra persona,
sed de su cuerpo; que tu pensamiento se haga matemático, 
que la ausencia te desespere, te resquebraje, que sientas enloquecer el alma, 
y saltar de nervios tus entrañas..."


Ayer por fin descubrí quiénes eran los protagonistas. Pero eso es algo que me reservo... por ahora.


Quizás algún día...

Desmontando recuerdos







uando uno decide hacer obra en casa, no es capaz de comprender el alcance de lo que está a punto de suceder.

Todo empieza con una fecha límite para recoger todas tus posesiones materiales, empaquetarlas y sacarlas del lugar donde han permanecido durante años.


Y de repente llega el caos:

"¿Por dónde empiezo?"
"¡No tengo cajas suficientes...!"
"¿Qué hago con el mobiliario más aparatoso?"
"¡Oh dios mío, he guardado toda la ropa interior de mi maridooo...!"

Cuando los nervios empiezan a interferir en tu "desorganizada organización", ha llegado el momento de pedir ayuda.

Y aquí es donde entramos nosotros... es decir, los hijos de la "susodicha" (como diría la Adoptada).

Unos metiendo las ropas y objetos en cajas, otros etiquetando las cajas de forma "disparatada". Alguno preparando un licorcito de café con hielo para elevar las ganas de trabajar de la más "gandula y borrachina" (juju). El más trabajador de todos (con diferencia) desmontando muebles y jugando con ellos al tretris en la habitación de fuera (Ver para creer, ¡qué capacidad tenía al final la habitación...!)

Ratos de risas cuando todos coincidíamos... 
Ratos de desesperación, como cuando tuvimos que sacar el colchón de látex cruzando el patio, tan pesado como un hipopótamo e igual de manejable. 
Pero todo se consigue cuando se trabaja en equipo. (Con el colchón yo os ayudé a descansar en mitad del patio, espero que lo recordéis).

Atrás han quedado ya, muchos ratitos divertidos, algún que otro martillazo y varios golpes en las espinillas... Quedan ocho días para que empiece la obra y la casa está casi vacía. Solo falta que nuestro "transportista marisquero" venga el lunes con el camión, para llevar los muebles que quedan al lugar donde descansarán durante todo el verano, a la espera de volver al hogar.


Y cuando la obra y el verano terminen... tendremos que volver a meter todo lo que sacamos.
Va a ser duro, pero ¡lo conseguiremos!

Tan solo necesitaremos:
 Muchas ganas de trabajar...
Una caja de herramientas...
A nuestro maravilloso experto en tetris...


¡¡Y toneladas de licor de café...!!

De neuronas apagadas IX


-Ayer mi marido, me hizo un zumo de naranja. Qué asco, ¡me echó dentro toda la vulva...!


- ¿ Quién es?
- Mi sobrino.
- No os parecéis en nada...
- En realidad es sobrino de mi marido. No nos tocamos nada... sanguinariamente hablando...


- Te paras a hablar con todo el mundo...
- Es que soy muy popular.
- Qué tontería, ¡si tú eres del PSOE de toda la vida...!



9 de Junio... ausencia...





ero me acuerdo de ti
y otra vez pierdo la calma...
Pero me acuerdo de ti
y se me desgarra el alma...



Pero me acuerdo de ti
y se borra mi sonrisa...
Pero me acuerdo de ti
y mi mundo se hace trizas...

"Pero me acuerdo de ti", Cristina Aguilera

En resumen...







i nosotras estamos convencidas que "la vida es sueño"... 


Y cuentan los antiguos que "las penas con pan son menos penas"...



¿Qué significa esta fotografía...?

Estrategas del perdón







l ser humano es por norma un animal de costumbres.

Cuando algo nos funciona, lo utilizamos siempre.
Creamos fórmulas para todo. Fórmulas para ligar, para tratar a los niños, frases ingeniosas para romper el hielo con desconocidos, estrategias con escenografía incluida para reconciliarnos con nuestra pareja...

Yo por ejemplo no soporto que Isi se enfade conmigo. No el hecho en sí de estar enfadados, sino que él se enfade conmigo, porque enfadarme yo con él y tenerlo una semanita suspirando por los rincones me encanta, jaja.

Hace un tiempo ideé una fórmula para que se le pasara el enfado que me funcionó muy bien y que he utilizado con éxito ya unas cuantas veces... (Como habréis adivinado ya, se enfada a menudo, jeje)


Para realizar bien la puesta en escena, es necesario tener un rollo de papel higiénico a punto de expirar.
Se coge el tubo de cartón una vez que todo el papel ha "desaparecido" y se avanza sigilosamente por la casa hasta encontrar al sujeto "cabreado". Cuando lo tienes localizado, te colocas el tubo en un ojo, guiñas el otro y de un gran salto, te cuelas dentro de la habitación donde él se encuentre, adoptando la pose de John Silver "el Largo"... (que no sé por qué le llamaban así, con el tamaño que tiene, jajaja)



Cuando has conseguido acaparar toda su atención, dices con voz seductora:
- ¡Ajajá...! Así que era aquí donde te escondías... Menos mal que te he localizado con mi increíble catalejo...

¿Verdad que es algo muy tonto? Pues con Isi siempre funciona. ¡Le entra tal ataque de risa que no puede seguir cabreado por mucho tiempo...! Y lo gracioso es que cada vez le hace más gracia (ya lo sé, es inexplicable, jaja)

Claro, que a él lleva funcionándole más de veinticinco años "A las puertas de Toledo" (y eso,... ¡sí que es inexplicable...!)