La vida es sueño

La vida es como una ola, un constante vaivén entre el sueño y la consciencia.

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Saudade


 

e vez en cuando te encuentras con una de esas palabras que... te dejan sin palabras.

Saudade es un término del portugués que realmente no tiene traducción exacta al español. Describe muchas de las emociones que generalmente no sabemos como expresar. Sería algo así como una cierta nostalgia... pero no exactamente. Puede indicar que uno extraña algo con fuerza, pero tampoco es solamente eso...

He buscado y buscado, y al fin encontré algo que os dejará claro su amplio significado...

Por Miguel Falabella.

"Agarrarse el dedo con una puerta duele.
Golpearse la cara contra el piso, duele.
Torcerse el tobillo, duele.
Una bofetada, una trompada, un puntapié, duelen.
Duele golpearse la cabeza con el borde de la mesa, duele morderse la lengua, una caries y piedras en los riñones también duelen.

Pero lo que más duele es la saudade.
Saudade de un hermano que vive lejos.
Saudade de una cascada de la infancia.
Saudade del gusto de una fruta que no se encuentra más.
Saudade del papá que murió, del amigo imaginario que nunca existió...
Saudade de una ciudad.
Saudade de nosotros mismos, cuando vemos que el tiempo no nos perdona.
Duelen todas estas saudades.

Pero la saudade que más duele es la saudade de quien se ama.
Saudade de la piel, del olor, de los besos.
Saudade de la presencia, y hasta de la ausencia consentida.
Vos podías quedarte en la sala, y ella en el cuarto, sin verse, pero sabiéndose ahí.
Vos podías ir para el dentista y ella para la facultad, pero se sabían allí.
Vos podías pasar el día sin verla, ella el día sin verte, pero sabían del día de mañana.
Pero cuando el amor de uno acaba, o se torna menor, al otro le sobra una saudade que nadie sabe como detener.

Saudade es básicamente no saber.
No saber más si ella continúa sufriendo en ambientes fríos.
No saber si él continúa sin afeitarse por causa de aquella alergia.
No saber si ella todavía usa aquella mini.
No saber si él fue a la consulta con el dermatólogo como prometió.
No saber si ella se alimentó bien últimamente por causa de esa manía de estar siempre ocupada.
Si él estuvo yendo a las clases de inglés, si aprendió a entrar en la Internet y encontrar la página del Diario Oficial.
Si ella aprendió a estacionar entre dos coches.
Si él continúa prefiriendo la cerveza oscura.
Si ella continúa prefiriendo jugo de naranja.
Si él continua sonriendo con aquellos ojitos apretados...
Si ella sigue bailando de aquella forma enloquecedora...
Si él continua cantando tan bien.
Si ella continua detestando Mc Donald's.
Si él continua amando.
Si ella sigue llorando hasta en las comidas.

¡Saudade realmente es no saber!


No saber que hacer con los días que son más largos, no saber como encontrar tareas que detengan el pensamiento, no saber como frenar las lágrimas al escuchar esa música, no saber como vencer el dolor de un silencio...
Saudade es no querer saber si ella está con otro, y al mismo tiempo querer.
Es no saber si él está feliz, y al mismo tiempo preguntar a todos los amigos por eso...
Es no querer saber si él está más flaco, si ella está mas linda.
Saudade es nunca más saber de quien se ama, y mismo así doler.
Saudade es esto que sentí mientras estaba escribiendo y lo que vos, probablemente, estés sintiendo ahora después de leer...
En alguna otra vida, debemos haber hecho algo muy grave para sentir tanta saudade..."

El músico y la sirena


Esta es la historia real y verdadera 
de dos seres de mundos distintos, 
que una vez, en algún lugar,  
pudieron llegar a ser...


 

lla jugaba para burlar su soledad. 
Él, porque necesitaba sacar hacia fuera las ideas y emociones que su música le provocaba. 
Él extrovertido. 
Ella desconfiada. 
El chat era el canal que utilizaban sus sentimientos para ir y venir. 
Aquello se convirtió en costumbre. 
Por la mañana nada más levantarse y de noche cuando el mundo descansaba, ellos se encontraban y hablaban durante horas. 
Eran felices. No necesitaban nada más. 
Cada uno empezó a tomar forma en la mente del otro. Formas idealizadas por palabras que poseían un extraño poder. 
Magia. Poder. Poderes mágicos. 
Él músico... Ella sirena.
Él un soñador que ponía banda sonora a su vida y ella una mujer encerrada en un mar de rutinas.
Cada noche surcaban océanos de sueños, buscando un punto de encuentro entre los sueños que provocaban la música de él y la inmensidad de un mar que quería devorarla a ella.
Aquel mundo creado a partir de palabras fue creciendo y creciendo...

Hasta que un día... se los tragó a los dos.

Lo conseguimos!!





o hemos conseguido...


¡¡Hemos aprobado 3º de la ESO...!! ¡Ya tenemos media orla...!

Ha sido realmente genial, porque... 

Hemos disfrutado cada clase, cada profesor, cada momento, cada broma, cada café en la hora de descanso.

Hemos hecho amistades nuevas, algunas de ellas, de las que soportarán sin ninguna duda el paso del tiempo.

Hemos vivido en carne propia, lo que se siente cuando te enamoras de un profe (lo malo es que nos hemos enamorado del mismo las tres, jaja. Tú no, Kenyon...)

Nos hemos sentido especiales por el trato preferente que hemos recibido de la mayoría de la gente. No sé si les atraía el grupo, el buen rollo que se respiraba a nuestro alrededor, el hecho de que fuéramos a estudiar en familia... (o, lo que es más probable,... esa mezcla explosiva de belleza e intelecto, jajaaa)

Hemos echado en falta a Kenyon cuando se descolgó del curso, con esa combinación de pena y alegría que se siente, cuando sabes que la razón por la que ya no está, es en realidad motivo de júbilo. 

Hemos ido de excursión a Madrid,  recorriendo El Barrio De las Letras en compañía de nuestro profe favorito. Hemos visitado la exposición de Dalí, en el Reina Sofía, mientras nuestro musculoso profesor nos contaba su vida (la de Dalí) como si hablara de un amigo (y así terminaba, rotundamente, de enamorarnos). 
Y estuvimos a un tris de hacernos una foto con nuestra Mujer en la Ventana... Pero la vigilante nos nos quitaba ojo, y al final fue imposible...

En fin...

Nos hemos presentado a los exámenes con miedo y hemos descubierto que el miedo nos hace más fuertes.

Al terminar el último examen  hemos tenido, incluso, una mini-fiesta de despedida con toda la gente maja del curso, que al final duró un poquito más de la cuenta (algunas tuvimos que dar explicaciones, jaja).

Ya hemos hecho la matrícula para el próximo curso y ahora de repente, con tres meses por delante, sentimos que hemos perdido la razón de nuestra existencia. Es increíble cómo se puede volver una adicta a algo en tan corto espacio de tiempo...

Pero como en realidad somos personas que nos adaptamos divinamente a lo nuevo, ya tenemos planes para el verano, incluida una salidita de chicas con algunas compañeras del curso.

Así que, como siempre en esta época del año, tan solo me queda desearos sol, música, alegría... ¡y un maravilloso verano! 

Yo pienso tenerlo... sin ninguna duda.

Lo que nos trae el calor





oy ha sido el primer día de cole sin calefacción, sin chaqueta y con la ventana abierta de par en par.

Con la llegada del buen tiempo, nos quitamos de un plumazo las capas de ropa que hemos llevado todo el invierno; y de repente, miras a tu alrededor y descubres lo que la ropa había estado ocultando. 
Ya nos habíamos fijado en el torso de nuestro profe de matemáticas, pero hoy nos hemos dado cuenta, que la palabra "pectorales" adquiere al mirarle una nueva dimensión.
Con una camiseta cortita que se le subía cada vez que levantaba el brazo para escribir en la pizarra, hoy, más de una (Dory por ejemplo) no se ha enterado de la explicación.
Ha sido una hora muy entretenida.

Lo malo es que no sé qué me pasa cuando estoy en clase, pero, aproximadamente a la hora  de sentarme en mi silla, empiezo a tener tanto hambre que se me nubla la vista.
Entonces empiezo a decir:  "Tengo un hambre que me muero...", "¿No os huele a tortilla francesa...?", "Me comía ahora mismo un bocadillo de jamón...", o "¿Nadie ha traído galletas...?"

Hoy le he dicho a Kenyon: 
"Madre mía, qué hambre tengo...". 
Él me ha mirado muy serio y me ha dicho: 
"¿Quieres chocolate...?" 
Yo le he susurrado: 
"¡Síiii...!". 
Se ha girado, ha mirado al profe de mates y le ha dicho (en voz bajita, para que solo yo lo oyera): 
"Chico, levántate la camiseta...". 
Ha vuelto a mirarme, y me ha dicho con mucha guasa: 
"Ahí tienes una tableta entera..." 


Hay que jorobarse... ¡Que chispa tiene el jodío!

En busca del aprobado perdido...





ras semanas de intensa reflexión, he llegado a la conclusión... de que no voy a aprobar "ni una". 

Esto no lo digo por que sí, sino después de haberlo comprobado "casi" científicamente.

Vayamos por partes.

Cuando estoy en clase de Sociales, atendiendo la explicación (como buena alumna que soy), todo va bien. El problema surge cuando miro al profesor.
De repente me vienen a la cabeza... palabras (muchas palabras), amontonadas unas encima de otras sin orden ni concierto: 
Hermenegildo,... Evaristo,... Ambrosio,... Rigoberto,...
Heliodoro,... Eustaquito,... Gervasio,...
Gabinete Caligari... 
Y me entra una risa,... que todas mis energías (incluidas las que utilizo para oír), las tengo que emplear en no soltar una carcajada, con lo cual, la lección la oigo como a lo lejos... y muy bajito... (vamos que no me entero de nada).

En clase de Inglish (ya veis que la "h" la manejo) aún peor. Ahí es que no me entero de nada directamente, sin "a lo lejos" y sin "muy bajito". 
Yo no sé cuantas veces he intentado aprenderme el verbo You tube. Incluso lo he tecleado en google, para ver si me resultaba más fácil... 
Pero nada, que lo único que me sale es el vídeo de Beyonce bailando el "Single Ladies". Y digo yo, ¿qué tendrá que ver esto con el verbo ser o estar...?
Luego está eso de añadir -ing al verbo, para formar el presente continuo. Pero vamos a ver, para qué forman tanto lío estos inglesitos, si en Spanish (jaja, otra "h") la única palabra que lleva -ing es el teléfono... ¡y solo cuando suena! (r-ing, r-inggg...)

Matemáticas: sin comentarios. 
De momento nos vamos defendiendo, porque todo lo que llevamos dado nos suena. Pero... ¿y cuando lleguemos dónde no nos suena ya nada?
Con ese profesor, que hace unas explicaciones tan enrevesadas que tiene que pararse un rato para cogerle el hilo al galimatías que él mismo está formando... 
Eso sí. Cómo marca el tío los pectorales con esos "gerseyses" de punto... Y cómo se coloca estratégicamente de lado para que observemos su perfil espartano en todo su esplendor...
Bueno, al menos nos damos una racioncita de vista... (Lo siento Kenyon, tú no sacas nada, jaja)

Y lo de Lengua no tiene nombre. Y digo que no tiene nombre, porque son tantos los nombres que tenemos que aprendernos que los he olvidado todos directamente.
Pero qué profesora más maja. 
... Aunque... es un poquito andrógina.
... Y... he notado que nos mira mucho.
... Vale... Puede, que una de nosotras tenga aún posibilidades de aprobar Lengua... (tú no Kenyon, lo siento, jaja)

Y todo esto aderezado con las "acertadas preguntas" que constantemente lanza nuestra compañera Sandrita... (brrrr...)

Y no hay ya mucho más que añadir. 

De todas maneras yo intento ser positiva y como además dicen que la Esperanza es lo último que se pierde...

Y digo yo... 
¿por qué no se perderá "la Sandra"...?

Y de profesión... estudiante






as vueltas que da la vida. 

¿Quién me iba a decir, que treinta años después de dejar los estudios, iba a volver a empezar otra vez?

Recuerdo el último año de mi época de estudiante, como si fuera ayer. Yo tenía exactamente la edad que ahora tiene mi hija, y supongo, que al igual que ella ahora, no sabía muy bien lo que quería hacer con mi vida.

Comencé un curso de F.P. en la rama Administrativa, que aprobé con buenas notas... y después lo dejé.
¿Por qué?
Pues por lo típico. Mis amigas y compañeras de estudio lo dejaron y yo no quise seguir sola. 
El abuelo entonces estaba muy malito y mamá me mandó a casa de la abuela, para que les hiciera compañía.

Fue mi año sabático...
Después, el abuelo murió, y yo encontré trabajo.
Y allí murieron definitivamente mis oportunidades estudiantiles... hasta hoy...
¡¡Porque me he matriculado (nos hemos matriculado) en la escuela de mayores...!! 

Y después de tanto tiempo por fin, al rellenar un formulario, en el apartado "Profesión" dejaré de escribir: "SL" 
para poner otra vez bien grande y con mayúsculas:

"ES-TU-DIAN-TE"

Los cambios





os cambios son cambios, no los puedo catalogar como buenos o malos porque ...nunca sé que voy a encontrar en ellos. 

Hoy es el primer día de mi nueva vida, a si que, que mejor que hoy para comenzar a escribir.

Siempre me ha costado volver a empezar. Me gusta la sensación de control que me aporta la rutina. Pero una vez más, toca enfrentarse a lo nuevo. Aunque no puedo quejarme, lo cierto es que suelo salir airosa y más o menos bien parada. También es cierto que he tenido que empezar de cero ya unas cuantas veces y a todo se acostumbra una. 


Por el momento ya soy parte de esa interminable cola de parados que "sola" o "asola" el país.

...Adiós a mi mundo de plástico.

Me quedo con lo mucho que me ha aportado, porque siempre hay algo bueno en todo. Yo aquí he tenido mucho y muy bueno, ahora sólo me queda saber utilizarlo con inteligencia ...y mucha picardía!!.

Por el momento ilusionada/acojonada con mis proyectos nuevos. Supongo que en la vida si no te embarcas nunca conoces tus límites y es lo primero para poder seguir adelante.

Así que ¡¡"todo tieso y sin miedo"!! (como me decía nuestro profesor de autoescuela) ...que la vida es para los valientes!!

Deseadme suerte!!

Permanent vacation



"Permanent vacation", Aerosmith





hora que los días refrescan y que las noches se acortan. Que están a punto de volver las rutinas y las ropas de abrigo, es buen momento para recordar lo vivido.

Almería, la gran desconocida.



Entre el mar ...y... la montaña...
Playa de los Genoveses
¿El lejano Oeste...?

En San José, un bonito pueblo de Almería, se puede tocar el cielo.


¡¡Y montar a caballo...!!

¡¡"Mi jaca, galopa y corta el viento..."!!


Alí, fiel a la su promesa de compartir conmigo mis gustos, montó a caballo (¡¡...otra vez!!) con más miedo que vergüenza...
Alí de la Mancha, montando a Ronizante

Y ésto sólo fue el principio...

Desmontando recuerdos







uando uno decide hacer obra en casa, no es capaz de comprender el alcance de lo que está a punto de suceder.

Todo empieza con una fecha límite para recoger todas tus posesiones materiales, empaquetarlas y sacarlas del lugar donde han permanecido durante años.


Y de repente llega el caos:

"¿Por dónde empiezo?"
"¡No tengo cajas suficientes...!"
"¿Qué hago con el mobiliario más aparatoso?"
"¡Oh dios mío, he guardado toda la ropa interior de mi maridooo...!"

Cuando los nervios empiezan a interferir en tu "desorganizada organización", ha llegado el momento de pedir ayuda.

Y aquí es donde entramos nosotros... es decir, los hijos de la "susodicha" (como diría la Adoptada).

Unos metiendo las ropas y objetos en cajas, otros etiquetando las cajas de forma "disparatada". Alguno preparando un licorcito de café con hielo para elevar las ganas de trabajar de la más "gandula y borrachina" (juju). El más trabajador de todos (con diferencia) desmontando muebles y jugando con ellos al tretris en la habitación de fuera (Ver para creer, ¡qué capacidad tenía al final la habitación...!)

Ratos de risas cuando todos coincidíamos... 
Ratos de desesperación, como cuando tuvimos que sacar el colchón de látex cruzando el patio, tan pesado como un hipopótamo e igual de manejable. 
Pero todo se consigue cuando se trabaja en equipo. (Con el colchón yo os ayudé a descansar en mitad del patio, espero que lo recordéis).

Atrás han quedado ya, muchos ratitos divertidos, algún que otro martillazo y varios golpes en las espinillas... Quedan ocho días para que empiece la obra y la casa está casi vacía. Solo falta que nuestro "transportista marisquero" venga el lunes con el camión, para llevar los muebles que quedan al lugar donde descansarán durante todo el verano, a la espera de volver al hogar.


Y cuando la obra y el verano terminen... tendremos que volver a meter todo lo que sacamos.
Va a ser duro, pero ¡lo conseguiremos!

Tan solo necesitaremos:
 Muchas ganas de trabajar...
Una caja de herramientas...
A nuestro maravilloso experto en tetris...


¡¡Y toneladas de licor de café...!!

Dicen...








icen, que existen personas, que se crecen ante las dificultades de la vida.



Cuentan que son tan fuertes, que son capaces de tirar hacia delante sin ninguna ayuda.


Dicen también, que esos seres suelen reconocer a sus iguales,...  y antes o después acaban encontrándose.



Cuentan que se unen en grupos organizados, que se apoyan y ayudan cuando es necesario, o que disfrutan juntos o por separado cuando la oportunidad se presenta.


Dicen que son seres casi etéreos, muy difíciles de ver.


Que cuesta localizarlos,  porque se trasladan con mucho cuidado y precaución.


  Cuentan que es posible que sean tan solo una leyenda...


No lo son. 
Son reales.


Y  yo he podido fotografiarlos...







El otro día...




  en Aranjuez.


Más de cien mentiras ...muchas más



"Más de cien mentiras", Sabina




Por fin están en mis manos !

"Más de cien mentiras", buen título para un buen musical que se estrena en un buen año.

Casualmente, desde Junio, oigo mucho esta canción, desde que alguien la utilizó para hacer una composición fotográfica genial de su gente.

Conozco la música de Sabina desde que, hace ya la friolera de casi 18 años, Luna me introdujera en el mundo del genio de Úbeda a través de Física o química. Aún me recuerdo a mi misma pasando los fines de semana en casa de Luna, cuando Adrian crecía en su tripa, recuerdo cantar y bailar La del pirata cojo a pleno pulmón en el salón. Pues sí, 18 años después de aquel día, las dos de nuevo, cantaremos juntas por Sabina (sin el arte de la Jiménez) con todas las ganas del mundo.

Prepárate Luna que ese día...
¡¡...nos comemos Madrid !!

Comenzando ...o ...terminando




ño nuevo vida nueva.
Eso dicen por ahí, aunque a la hora de la verdad todos seguimos con nuestras miserias y virtudes a la misma intensidad que siempre.
Comienza un nuevo año y como todos los primeros días de enero, consigo un calendario del año entrante y comiendo a garabatear. Es un buen método contra el alzheimer, te sientas, coges un boli y comienzas a repasar uno a uno cada día del año intentando relacionar días con acontecimientos. Todos los años me obligo a escribir de cabeza todas las fechas importantes para mi. Cuando termino, lo compruebo con el calendario del año anterior y... ¡¡ahí están!! las dichosas fechas que año tras año intento olvidar y que el pequeño duencecillo cabrón que tengo dentro las escribe sobre el papel un año más. Y... ¡¡ahí no están!!, muchas de esas fechas que debería recordar e inexplicablemente ni se me han pasado por la cabeza. Y ...sí, lo he vuelto a escribir... Seguramente lo escribiré el resto de la vida. Ese 9 de Junio siempre estará en mi calendario...

Este primer mes del año está siendo exageradamente bueno. Hoy , por ejemplo, hace un fantástico día soleado y una temperatura de unos 10 grados.
Supongo que el cosmos será bueno con nosotros y nos piensa conceder un fin del mundo con buen tiempo. Porque sí, terminando, éste es nuestro supuesto último año. Los interpretes más agoreros de la predicción Maya anuncian el fin del mundo. Los más optimistas lo interpretan como el fin del mundo que conocemos, la decadencia de la inhumanidad del ser humano y la vuelta de éste a la armonía con el Universo. Sea lo que sea, tenemos un año para hacer todo lo que no quisiéramos perdernos antes de morir. Quien sabe si los Mayas tenían razón y solo nos quedan unos 350 días por vivir.
Yo por si las moscas me pongo manos a la obra y haré caso al gran Sabina ...y

"...Que el fin del mundo nos pille bailando...".


Y tú, ¿qué harías si éste fuera tu último año?

Navidad




unque estas Navidades vayan a ser agridulces, 
quería desearos a todos muchos "momentos" para escribir en vuestras libretas.




Os quiero.





"En Navidad", Rosana

Mi mundo de plástico



Plasticosa" agoniza casi tan rápido como sus trabajadores.

La cosa ya no da más de sí. Hasta 3 meses sin cobrar son motivos suficientes para tomar medidas drásticas o de la índole que sean, me da igual...
Y la solución a llegado. Un ERE planea sobre nuestras cabezas llenándonos de incertidumbre.
Ahora que estoy a punto de pasar unos meses alejada de este lugar al que tan bien me adapté desde el primer día, se agolpan en mi cabeza los recuerdos que he acumulado en estos casi 6 años.
Recuerdo el día que empecé, ¡¡..que miedo tenía!!. Pensaba que no sabría hacer otra cosa que no fuera coser zapatos, y en unos meses me vi envuelta en la producción de cacharritos multicolor que alegraban mi vista cada mañana. No se si los trabajos nos hacen definirnos como personas pero, al entrar aquí encontré gente diferente y otra forma muy distinta de vivir mis horas de brega.
En este tiempo, me he reído como nunca (también he trabajado como nunca) y he estrechado lazos que será difícil romper.
Por todo esto me apena tanto que esta etapa llegue a su fin, yo, siempre con esta manía de encontrar algo a lo que amar en lo que me rodea, debo empezar a asimilar que mi tiempo de plástico ya pasó.

Pero no todo es tristeza, por el momento 6 meses de inciso en el mundo laboral me esperan.
¡¡...Preparaos porque tengo todo el tiempo para mi !!.
-¿Qué hacemos mañana chicos ?, ja, ja..

Y cuando pasen estos 6 meses comenzaré de nuevo a escribir mi destino, pero esa será otra historia.

Por el momento, comienza este cuento:

ERE-sé una vez...

Solsticio

Vuelvo a Conil de vacaciones


ún no se como pero ha pasado otro año. El sol vuelve a estar alto y comienza el adiós a las rutinas invernales. Con los cambios de ropa, los cambios de hábitos y por supuestos los deseados planes vacacionales.

Volvemos a cambiar el gimnasio por la parcela... El agua de nuestro sudor por el agua de la piscina... Los cafés calentitos por las sandys fresquitas... Las mallas por el biquini... Y cambiamos Fuensa por Santa.
Un bimestre por delante para darle otro empujoncito a la vida e intentar ralentizar el tiempo que no deja de pasar por nosotros, olvidándonos del estrés y las rutinas.
Atardecer en Conil


Yo por mi parte, como cada verano, he sacado las tumbonas y la vela a la terraza, ...tengo una visita obligada con la Luna porque, desde hace unos años, si no la miro se enfada...!



Buen verano a todos y...
que la fuerza os acompañe, ja, ja...


"Ahí estás tú", Chambao

Cazafantasmas




o pensaba que lo había visto todo, pero visto lo visto parece que no.
Con mi maridito, la vida es siempre una fuente constante de sorpresas.

El sábado se fue con mi rubio al bricostock, porque necesitaba comprar algunas cosas para el jardín y mirar el precio de las fuentes, ya que quiere poner una en el patio.

Cuando volvieron traían, lamparillas solares para el patio, varias herramientas de jardín y ninguna fuente (de momento)... Y a parte de todo eso además, un capturador de manifestaciones ectoplasmáticas.

Bueno, eso es lo que me pareció a mí en un principio...

En realidad se trata de un "revolucionario invento", consistente en un tubo con una bolsa de recogida, que lo mismo sopla que aspira. Sirve para soplar las hojas caídas reuniéndolas en un generoso montón para, y siempre a continuación, aspirarlas mientras unas cuchillas giratorias interiores las pulverizan y lanzan a la bolsita antes mencionada.


Yo solo sé que cuando bajé al patio en respuesta a las insistentes llamadas de mi rubio, y vi a Isi enfundado en su mono gris, el aparato colgado al hombro haciendo un ruido de mil demonios y decenas de hojas girando a su alrededor, mientras él sonreía de oreja a oreja, lo único que pude hacer (a parte de morirme de la risa) fue, tararear con mi "melodiosa voz":


Ghostbusters, Ray Parker Jr.