La vida es sueño

La vida es como una ola, un constante vaivén entre el sueño y la consciencia.

Super-Madre, Super-Mujer




(Diario de una lunática XIV)



ació en el seno de una familia humilde.

Tuvo un padre maravilloso, que con sus cuentos e historias, la enseñó a soñar y a sentir curiosidad por aprender, y una madre que la enseñó a vivir con los pies en la tierra, y a luchar por lo que quería.

Entre los dos, forjaron su forma de ser, su carácter.

Cuando era pequeña, les contaba a sus compañeras de colegio que su abuela era china, y todas la creían. (Siempre fue muy cuentista…)

Fue una niña extrovertida, el ojito derecho de su padre, y la desesperación de su madre.

Se metía en problemas y líos cada tres por dos, y hay infinidad de anécdotas que contar de su infancia.

A los 12 años se fue, como tantas otras, a servir a Madrid. Aquí también hay montones de anécdotas que nosotros sus hijos conocemos al dedillo.

Se enamoró del mejor de los hombres, y tuvo la gran suerte de ser correspondida.

Se casaron, y empezaron a venir los churumbeles.

Seis en total. Como seis soles. Ninguno con un pan bajo el brazo.

Pero cuando un gran e incansable trabajador, se une a una experta contable-administradora-malabarista-del-dinero, consigue con un pequeñísimo sueldo, sacar adelante: seis hijos + una hipoteca + una parcela.

Y después de tantas estrecheces y penurias, ¿qué es lo que tiene al final esta gran mujer?

Yo os lo diré. Tiene un marido que no podría vivir sin ella, seis hijos que la adoran, once nietos que la vuelven loca…

Y, a pesar de que hace ya sesenta y tantos años, que aquellos dos maravillosos seres la trajeron al mundo, aún conserva a uno de ellos.

Hace más de venticinco años que el abuelo, aquel ser que no parecía de este mundo, nos dejó. Pero aún anda por aquí aquella que le enseñó tantas, tantísimas cosas… La que le dio la vida. La abuela.



Mamá:

Ahora, que ya han quedado atrás las fatigas, las cuentas para llegar a fin de mes, y aquellos cuadernillos donde apuntabas todos los gastos, y que tan increiblemente bien conseguías que coincidieran con los ingresos…

Ahora que no tienes que andar de hospitales con alguno de nosotros, ahora que ya no necesitas el carnét ni el coche mas que para tu propio uso y disfrute, y no para llevarnos a urgencias…

Ahora que tienes tiempo para mirarte al espejo, para dedicarlo a lo que te gusta, para disfrutar de tu vida…

Ahora queremos devolverte un poquito de lo mucho que nos has dado

Déjanos cuidarte cuando lo necesites, atenderte cuando te haga falta, mimarte cuando nos apetezca… Y no te sientas culpable por el tiempo que te podamos dedicar…

Tú nos has dedicado una vida entera…


TU vida.

14 sueños:

Y yo añadiría que a cada uno nos fué dando un trocito de su ser. A mi al menos sí, tengo de ella más de lo que nunca he imaginado y cada día la siento más dentro.
Con los años cuando me paro a recordar mi infancia, pienso en todo de lo que he carecido y no entiendo como pude tener una infancia tan tan tan feliz y es solo porque ella nos dió lo más valioso que alguien nos puede dar. Amuebló y decoró nuestros corazones con todos los colorines que ella lleva en el suyo. Con toda su alegria y con esa forma tan sencilla de ver la vida que la ha permitido siempre ser la mujer más afortunada del mundo. Ojalá en mi corazón se haya colado una pizca de su fuerza, de su coraje y de su amor por vivir.

 

¡¡Pero bueno!!, ¿es que no vamos a dejarnos nunca de lagrimeos en este blog?.

La verdad es que siempre a sido una luchadora, pero no hay que quitarle merito a los que la rodean. Pues que abría sido de ella sin nuestra querida "abu", cuantas veces no se a quedado con nosotros para que mama se fuera con alguno de nosotros al hospital(que más parecía su segunda casa).
O ese infatigable trabajador que trabajaba de sol a sol para poder darnos un plato de comida caliente.

Para todos ellos mi gratitud y todo mi amor.
OS QUIERO MUCHO A LOS TRES.

 

Joer tia!!! podias haber recortado al cristo ese que sale de fondo. Que parece una foto de lápida de cementerio.
Con la de fotos bonitas que tiene!!

Anda pon alguna bailando el jula jop, que seguro que tienes alguna pillina!!!

 

Cámbiala tú, mamona, que llevo dos horas buscando una en condiciones, y no tengo ninguna.

 

jajajajaja, pero que malas pulgas tienes!!!

 

¿Me he perdido algo?

Dory ¡de que foto hablas, en mi "ordena" no me sale ninguna!

 

¡¡Ya... LA VEO, LA VEO!!

 

Ya he quitado al cristo...
¿Algo más...?

 

jajaja pero que bien mandada eres!!
eres más salá que las pesetas.
Ya solo te queda enseñarsela a ella.

 

Echando la vista atrás efectivamente hemos tenido un infancia maravillosa y feliz, llena de tremendas carencias materiales y rebosante en todo lo demás.
Muchas veces pienso que nuestros hijos no son tan afortunados, su infancia tan rebosante de cosas materiales tal vez con alguna carencia en lo demás.
Gracias Adela por ser la responsable de esa maravillosa infancia y déjanos devolverte un poco de lo que tú nos has dado.

Lunática vas ha tener que pagarme los limpias de las gafas que desde que frecuento este blog ¡¡no gano para recambios!!.

Dory ¿que tienes en contra del bonito Cristo que adorna el salón de Lunática?.

 

Es verdad Josy, cuantos recuerdos. Tú y yo, más que los demás, porque hemos vivido más tiempo (esos pocos meses de los que hablábamos)
Pero son tantos recuerdos, que podríamos escribir un libro entero (o dos)
Y si te paras a pensar, la mayoría son buenos, incluso los que entonces nos parecían malos (los relacionados con la escasez de medios, y de prácticamente todo lo material), porque ahora nos damos cuenta que esos tuvieron mucho que ver con la clase de personas que ahora somos, y con nuestros valores.
Gracias mamá.

 

Venga, sacar pipas y refrescos que me toca.



Acordaros de poneros cómodas.




¡Ha! Y de los clínex


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Os habéis parado a pensar que sería de nosotros si no hubiésemos tenido ésa infancia.

Que pasaría si la educación que nos ha inculcado no fuese la misma. Tal vez la veríamos bajo otra perspectiva, más egoísta por nuestra parte.

No apreciaríamos el verdadero valor de las cosas más sencillas de la vida. Utilizar hasta lo más insignificante para sacar de ella algún provecho.

Ni que decir tiene que en todos ha dejado algo de su maravillosa forma de ser.

Nos enseñó a “saber” el verdadero valor de las cosas, o incluso a revalorizar las acciones, los hechos, lo poco o mucho que sacamos de ésta vida, valorar el día a día en la rutina que nos toca vivir.

Porque la maestra de la vida que eres, puñetera, nos enseñaste a cuidar todo lo que podía valerle al siguiente que le tocase.

Los “juguetes” que teníamos aunque escasos, eran tan deseados que años después los manteníamos intactos, los “trajes” que teníamos heredados de ¿? los disfrutábamos como si estuviesen hechos a medida. Nos enseñaste a ser ahorrativos, algo que aprendimos al dedillo, pese a que alguien se lo tomó demasiado a pecho, no te olvides que juntos lo hemos conseguido, y que lo seguiremos consiguiendo gracias a la fortaleza que nos as inculcado.

No cambies nunca que lo estás haciendo muy bien.


Te quiero, no cambies nunca...

 

¡Qué mamón eres Kenyon! Si me acabas de hacer llorar a mí, no quiero ni pensar cuando lo lea "ella".
Y te aseguro que lo va a leer. Esto y todo lo anterior. Yo me voy a ocupar personalmente que así sea.

Cuando lea lo que ha escrito Dory, Bella, Josy, y esto último tuyo, quizás, se de cuenta que a fin de cuentas, no es que lo haya hecho bien, es que lo ha hecho muuuy bien.

Y que la queremos muchísimo más de lo que ella cree.