(Diario de una lunática XIII)
jalá pudiéramos vivir para siempre.
Ser inmortales.
Si fuera así, probablemente no estaría escribiendo esta entrada.
No sería necesaria.
Porque ella estaría aquí siempre.
Por desgracia no es así. No somos inmortales.
Ha estado por aquí más que la mayoría. Y eso dice mucho de ella.
Habla de sus ganas de vivir, de la mujer luchadora que ha sido. Que es.
Aguantar en este mundo durante 98 años, es mucho aguantar.
Sobre todo teniendo en cuenta, que su vida no ha sido fácil.
Y llegar a los 98, con la memoria intacta, es un milagro mayor aún.
Pero es un placer y también un privilegio escucharla.
Poder escucharla todavía.
Para mí al menos lo es.
Sé que algún día se irá. Y su voz no se oirá más.
Por eso, quiero que viva aquí para siempre.
Puede que dentro de otros 98 años, alguien encuentre este blog, y lea esto.
No podrá escucharla, pero verá su linda carita.

Porque para mí eres la abuela más guapa del mundo.
Porque tienes la belleza que no se marchita con el paso de los años, la verdaderamente importante. La belleza del alma.
Gracias abuela, por todo lo que me has dado…
Tus consejos.
Tu ejemplo.
Tu AMOR…
¡Y esos zapatillazos que aún me duelen…!
…Pero que me hicieron tanto bien…
15 sueños:
Joer!!! estamos acojonaos!!! no nos atrevemos a escribir!!!
Bueno pues ahí voy:
hoy he estado con ella y mientras la hablaba y la hacía reir un rato he recordado tu entrada.
Para mi es tan especial como para todos y la admiro tanto como vosotros.
Y esta entrada es la mejor idea para que su recuerdo perdure otros 98 años más.
Cuantas cosas se quedarán en el tintero.
Cuantas en nuestros reuerdos.
Cuantas cosas soldadas a fuego en nuestra forma de ser.
Gracias por todos y cada uno de tus zapatillazos a tiempo y por tu amor sin tiempo.
Hola, eres tu?
jo, que miedo!!!
¡Sí soy yo!
Ya no hay acceso desde google, ¿lo has visto?
noooooo!!!!
uf que alivio!!!
¡Estamos paranoicas!
jajajaja!!!
bueno un poco.
ya podemos respirar.
más adelante lo cambiamos otra vez.
¿Como queréis que escribamos, si no nos dejáis entrar?
¡¡Tres días llevo intentándolo y la puñetera página me dice que no estoy invitada!! ¡¡YO!! ¡Increíble!
Respecto a la Visa, que decir: pues gracias por ser, gracias por estar, gracias por existir.
¡Donde estaríamos de no ser por Ti! Te debemos mucho, y la mejor forma de demostrártelo que tenemos es devolviéndote el cariño que tu nos das multiplicado por mil.
TE QUEREMOS DESDE SIEMPRE Y PARA SIEMPRE.
Nunca había visto tan cerca de verdad el perderla, como lo veo ahora.
Recuerdo cuando se fue el abuelo. Algunas erais muy pequeñas, pero yo que tenía 16, lo recuerdo como si fuera ayer.
Es muy duro pensar que de repente de un día para otro nunca más verás su cara, ni oirás su voz, ni escucharás toda esa sabiduría que nosotras nunca tendremos.
Porque es una sabiduría conseguida a base de dolor, sufrimientos y penas, experiencias todas ellas que no deseo para ninguno de nosotros.
Por eso debemos disfrutarla ahora,... que aún la tenemos aquí...
Dory que bonito eso de "cuantas cosas soldadas a fuego en nuestra forma de ser".
No os podéis imaginar cuantas cosas de nuestra forma de ser se las debemos exclusivamente a ella... Bueno, a ella y a su... ZAPATILLA...
Me es muy duro pensar que llegará el día que ella no esté aquí. Como bien dice lunática es, ha sido y será la gran matriarca. La segunda madre, siempre al pie del cañón, con el reglamento en una mano y la porra en la otra. Dándolo todo por los demás y llegando a los 98 con una gran lucidez y la sabiduría que dan los años. Espero poder disfrutarla todavía un poco más para poder devolverla un poco de todo lo que ella nos dio.
Parece que soy el único que no ha entrado aún en el Blogger, pero no me habían salido las palabras.
No me encuentro muy suelto aún, pero no se que decir que no se haya dicho ya.
Algún halago… recuerdo… son tantas cosas las que hemos vivido con ella que se me hace difícil plasmarlas con palabras.
Recuerdo aquel día que, paseando con el abuelo, camino del parque, una escopeta apareció por la retaguardia y, debido a los reflejos del abuelo que guardó en la boina el cigarro aún encendido, “se le acababa de encender”, se quemó la cabeza por el temor a que le pillara fumando.
Y qué decir de la forma que tenía de empapelar el suelo cuando lo acababa de fregar.
Solo tengo palabras de agradecimiento para esa gran mujer que me dejó un poquito de ella.
Gracias, por esta entrada inolvidable.
Un beso también para el que ya no está.
¡¿Kenynon?! ¡¿Kenyon?!
Ahh siii, ya me acuerdo de ti!!!
jo, que susto!! no te recordaba!!!
¿Ya te han dejado entrar? jajaja
¡¡eso es que has llamado bién esta vez!!
jujuju
Entrar en este puñetero blogger, es más dificil que enccontrar curro en estos jodidos tiempos, con el candadito de las pelotas.
!!!VIVA LA BISA!!!
Ya esta todo lo que se puede decir, de una gran mujer.
soy la adoptada que no se donde coño he tecleado.
JAJAJAJA.
Joer adoptada!! vienes con energías retenidas.
¡¡Ala hija suelta por esa boquita y quedate agusto!!
¡Pelotas, coño...!
Dory tiene razón Adoptada, ¡estás que te sales!
¡Cuidado la que has liado en un momento...!
Kenyon,¿sabes que me había olvidado del papel de periodico con que empapelaba el suelo de la cocina amarillo-imposible?
Jo, tendríamos que juntarnos un día para que cada uno contara lo que recordaba de aquel entonces. Redescubriríamos muchas cosas olvidadas...
Publicar un comentario