La vida es sueño

La vida es como una ola, un constante vaivén entre el sueño y la consciencia.

Inseguridades



ombres.
Esos extraños seres, que aunque parecidos genéticamente a nosotras, son tan diferentes…
En el fondo y siempre generalizando porque hay excepciones, esa fortaleza interior de la que presumen es solo fachada. Son capaces de emocionarse, de ilusionarse, de amar. Sufren igual que nosotras... Pero nunca lo admitirían.
Ellos son tan fuertes...

Pero hay algo que bajo toda esa fachada de machote autosuficiente, es bastante visible para nosotras las féminas.
Su inseguridad.
Se sienten inseguros cuando se sienten vulnerables.
Y un hombre nunca es tan vulnerable como cuando ama.
Y ¿qué hace un hombre cuando se siente inseguro en su relación de pareja? Marcar su territorio.

Vamos, que como dice Dory, “Sacan la chorra y mean, marcando territorio”.
¡Eh! Esta hembra es mía… ¿Os ha quedado a todos clarito…? Pues eso…
Y cuando creen haber dejado el tema “transparente”, caminan detrás de ti o a tu lado, balanceándose ligeramente y con una sonrisa de chulito de playa "tatuada" en la cara como diciendo:
Ella me ha elegido a mí y no a vosotros, ¿cómo lo veis, majetes…?

Y nos hace gracia porque sentimos que nos valoran (y a veces sobrevaloran).

Pero por culpa de sus inseguridades probablemente nunca llegarán a ser totalmente conscientes de esta verdad:
Que estamos loquitas por cada uno de sus indecisos y vacilantes huesecillos, y que no les cambiaríamos por ningún otro hombre del planeta...



Hombre por fuera:

“Hace 2 minutos me decían autosuficiente. Hace un minuto que superé esa etapa. Ahora soy perfecto”.







Hombre por dentro:

“Ella es maravillosa,... y yo… ¿Cómo puede estar conmigo?... Aunque... tengo mis virtudes… Pero ella… es tan maravillosa…”




Pereza, "Todo".

Revenge





unca hemos querido airear algunos retratos de nuestro álbum familiar porque dañarían seriamente la imagen de un componente de esta familia... pececito por más señas...

Pero debido a cierto deseo de venganza por parte de otro miembro de nuestra familia, me veo en la obligación de publicar una fotografía, que ha permanecido oculta durante tres décadas en el cajón familiar de "cosashorripilantesquenuncajamásdeberíansermostradas".

Y como lo prometido es deuda, ahí va... y

que sea lo que Dios quiera...

Dory a los tres meses de edad...

Lo siento Adoptada, pero no encontré la otra que querías... Creo que la ha quemado, ja, ja, ja...

Renovando tradiciones

Acerca de la navidad:
La navidad es la época del año
en que todos nos sentimos más buenos,
pensamos en los hambrientos del mundo
...por eso comemos tanto.
Sería maravilloso si el espíritu de la navidad
perdurase todo el año y todos los "buenos"
muriesen de úlcera estomacal.




Renovarse o morir...

Aburridas de las cenas navideñas este año le ha tocado el turno al almuerzo diurno.

Y como nunca habíamos pasado un día juntas en la capital... ¿por qué no este año?



Y nos fuimos pa' Madrid.
Y llegamos de día...
...Y nos fuimos de noche.
Dos tontas muy tontas.
Los barquillos y el barquillero.
¡Hay que rico! ¡Hay que rico!
¿Quién de las dos es Rudolph?
"Pongamos que hablo de Madrid", Sabina

Mejor tarde que...




upuestamente habíamos terminado con la ronda de entradas-felicitaciones.
Pero hace un año, aun no entiendo porqué, se me pasó ésta.
Es posible que sea porque el cuñaete es de tamaño reducido.
O puede que sea porque es tan nervioso que es un "visto y no visto", y después de verlo, no sabes si lo has visto o te lo has imaginado, ja, ja.
Pero creo que el motivo fundamental, y que hace que nunca estemos seguros de si es o no su cumpleaños, es, que nació el día ocho pero en su partida de nacimiento pone el siete.
Y él se empeña en que su cumple es el día que pone en el registro, mientras que su madre le felicita al día siguiente, lo que origina un monumental cabreo por parte del cuñaete. Esto hace que llegando el esperado día, nunca sepamos exactamente qué día es el que le gusta ser felicitado, y cuál el que lo cabrea.

Por eso yo te voy a felicitar hoy... que es seis, y "usted se me lo reparta", ja, ja, ja...

¡Felicidades cuñaete!.
Y no te cabrees... ¡que te va a dar igual!

Instantes...




Los mejores momentos de la vida?

Aquellos que no se planifican...

Los sueños que sueño




e parece injusto no poder dominar mi subconsciente. Odio no poder controlar los sueños con los que no quiero soñar, no poder alargar aquellos de los que no quiero despertar y ser incapaz de soñar lo que me gustaría en realidad.

Y es que el mundo de los sueños es algo extraño. En ocasiones, los sueños son tan reales que cuando despiertas tardas horas en olvidar la sensación que su paso te han producido.
A veces, sueñas que amas con locura a alguien que te produce un repelús increíble en tus momentos de consciencia y si embargo, tu subconsciente te hace hasta ¡¿..desearlo?! ¡..puag!
Y que nadie me diga que algo ocultará mi no consciencia porque me pego con quien haga falta...



Claro que cuando era pequeña, recuerdo que me contaron otra teoría sobre los sueños. Supongo que a todos os ha pasado eso de vivir una escena y ser consciente de que ya la has vivido antes... pues recuerdo que cuando era una semiadolescente (ayer por la tarde) alguien, no recuerdo quien, me contó que eso ocurría porque en realidad tu alma ya había vivido esa situación. La teoría consistía en que cuando dormimos, nuestro alma se despega del cuerpo quedando unida por una fina membrana y vaga por el mundo viviendo con antelación ciertas situaciones (ahí es "ná").

Lo cierto es que me lo creí a "pies juntillas" y me "cagué" durante bastante tiempo. Y es que claro, me daba un miedo atroz dormirme y que mi alma se fuera de tour partiendo la dichosa membrana y no supiera regresar. Y ahí me quedaría yo, mi corporalidad eternamente dormida y mi lado más efímero viviendo los placeres de la vida. ¡¡..O viviendo en la China!!

Bueno, me voy a dormir. Si veis a mi alma en vuestros sueños ...mandadla a casa.

PD: No la deis de comer, hace fatal las digestiones.

"Siempre que quiera", Muchachito Bobo Infierno.

La búsqueda


uenta la leyenda que hace mucho, mucho tiempo, el hombre y la mujer no existían.

Ambos eran un solo ser. Pleno. Completo.

Pero los antiguos Dioses eran envidiosos y no soportaban ver tanta perfección.

Un día, mientras aquel ser dormía, uno de aquellos Dioses lanzó un rayo desde las alturas dividiéndolo en dos.

Las dos mitades fueron separadas por kilómetros de distancia, y su memoria fue borrada para que no pudieran recordar que un día fueron uno solo.

Pero no resultaron ser dos mitades iguales.

Una recibió el poder de la fuerza interior y la otra un cuerpo fuerte y poderoso.

Eran tan distintas, que sin querer habían sido creados dos seres diferentes.

Hombre y Mujer...

Pero en el momento en que despertaron, su instinto hizo que sintieran la necesidad imperiosa de volver a unirse.

Por ese motivo en el momento en que nacemos empieza nuestra búsqueda.

No entendemos porqué, pero necesitamos encontrar a nuestra otra mitad.

Solo así nos sentimos completos.


Si tú ya la has encontrado, enhorabuena.

Si no ha sido así, sigue buscando,… está ahí fuera, en alguna parte…

Y si no me crees,...

pregúntale a los Dioses.


"Media naranja", La arrolladora banda del limón.

Miedos





esperté sobresaltada. Una diminuta manita sacudía mi pierna por debajo de las sábanas. Serían las tres de la mañana.
Cuando abrí los ojos, descubrí que no había nadie. Pero al cabo de unos segundos vi algo que brillaba a los pies de mi cama. Dos enormes ojos que me miraban a través de los barrotes.
Era mi hermanita pequeña. Tenía cuatro años, y todas las noches la levantaba al baño.
-¿Quieres hacer pis...?- mi voz resonó en el silencio de la noche...
De repente, aquellos ojos salieron disparados hacia la puerta, y desaparecieron por el pasillo.
Pensé que la había asustado, y me levanté. Encendí la luz, y caminé hacia la puerta.
Al girarme antes de salir,... la vi durmiendo apaciblemente en su camita.
Pero entonces,... ¿quién era la pequeña figura que había salido corriendo hacia la puerta?
Con un escalofrío atravesando mi columna vertebral, me armé de valor y salí al pasillo.
Fui encendiendo luces, hasta recorrerme toda la casa. Antes de terminar ya sabía que no iba a encontrar a mi pequeña visitante ya que en casa no había nadie más con ese tamaño...
Volví a la cama con la sensación de que alguien me había visitado esa noche, y que ese alguien no era "de por aquí"...
Durante años tuve terrores nocturnos.
Oía ruidos, veía sombras, creía sentir pequeñas manos que me intentaban tocar por debajo de la sábana...
Ojos brillantes que me miraban desde cada rincón de mi habitación.
Eternas noches sin dormir y sin dejar que mi otra hermana durmiera, porque mis terrores aparecían cuando me quedaba completamente sola en mi vigilia...
Desde entonces duermo con la persiana levantada.
Si me despierto en mitad de la noche, me gusta distinguir todo lo que hay en mi habitación.

Esté quieto... o en movimiento...