La vida es sueño

La vida es como una ola, un constante vaivén entre el sueño y la consciencia.

Reincidente




...Sí!, he vuelto a caer.
Tras una semana de dolores insufribles he vuelto a entrar.
El jueves juré por lo más sagrado que no volvería a sucumbir pero ...lo he vuelto a hacer.
Debo reconocer que me gusta. Me recuerda tiempos mejores, tiempos en los que las agujetas me hacían doblegarme de dolor después de que me hiciera doblegar el tembleque de las piernas. Pero lo mejor fue sentirlas de nuevo. Me recordaron a tardes pasadas, cuando me apunté al gimnasio por primera vez. Recuerdo las horribles agujetas y los andares de Robocop al día siguiente, recuerdo las risas ...sobre todo las risas.
Tito Pedro nos recogía al entrar por la puerta y no paraba hasta hacernos echar el hígado.
¡Es tan fácil coger agujetas mientras te ríes...!
Cuanto hecho de menos esos tiempos...

Pues bien, aquí estoy intentándolo de nuevo. Buscando un hueco en esta nueva temporada. Pero claro, esto no sería necesario si Luna no me hubiera abandonado como a un perrito desamparado. A la niña la ha dado ahora por coger no se qué y no se tiene ni en pie y claro ¡...me ha lanzado a los brazos de Josy!. Y ...¡todos sabemos que brazos tiene Josy!. Pero lo que peor llevo es que la nombrada ¡..no toma café! me he quedado sin mis tertulias, y mis risas diciendo 20 gilipolleces incoherentes en la misma frase y sin respirar.
¡Luna vuelve pronto!
Espero que al menos se me suba el culo a la nuca ...¡como mínimo!

Orgullosas




veces emprendemos nuevos proyectos con gran ilusión.
Pero según pasa el tiempo, se suceden etapas de decepción, desencanto y hastío.
Quizás porque esperamos más de lo que los demás están dispuestos a ofrecer. Tal vez, porque terminamos pensando que no nos compensa el esfuerzo ni los disgustos...
Y cada poco tiempo planeamos tirar la toalla, para, al momento siguiente, decidir seguir luchando...

Pero quien la sigue la consigue, y alguien a quien admiramos por ser infatigable, por su perseverancia y por su determinación, ha visto sus esfuerzos recompensados.

Donde ayer tenían "medio" edificio, hoy tienen "uno" entero.
Solo para ellos...
Y pasito a pasito se va construyendo el camino.

Y algún día, un montón de esos maravillosos niños tendrán mucho de lo que necesitan, gracias a la perseverancia de unas pocas mujeres, que armadas tan solo con su fuerza de voluntad, son capaces de alcanzar el cielo subidas a una pequeña escalera...
Solo por Ellos.


Y nosotras, aparte de darte nuestro apoyo incondicional, y ofrecernos para lo que necesitéis, solo podemos hacer una cosa.
... Sentirnos orgullosas de ti.

Errar

"Equivocarse es humano.
Ocultar los errores, una estupidez.
No aprender de ellos, imperdonable."
L. Donalson

"Me gustan mis errores.
No quiero renunciar a la deliciosa libertad de equivocarme".
(Groucho Marx)



i hubiera recibido bienes por cada error cometido, sería la dueña del mundo. Si por cada equivocación, se me hubiera concedido Sabiduría, conocería los Secretos más ocultos del Universo...

¿Y tú...? ¿Nunca te equivocas...?

Cosas de gatos

No se que me gusta más...
Tocar la guitarra...

.. o jugar a la nintendo



Sube... y pedalea...


¡Osti!, ¿ande está mi sable?

Estoy seguro, ¡quiero ser piloto...!
¡No seas chorra, y préstame el casco!








¡Pa´bernos matao!
Tenías razón, ¡qué airecito corre aquí, oyes!



¡Joé, qué gustito!



Te... dije... que... no... me... bañaras...







¿La curiosidad mató al gato?




¿O fue el gato quien mató a la curiosidad?








¡Ja, ja, ja! ¡Me meo con vosotros...!

Carta al abuelo




Qué grande eras, abuelo!
Dentro de tu pequeño y castigado cuerpecito, eras un ser extraordinario.

Lo que te hacía único, era ese enorme corazón que no te cabía en el pecho.
Bueno, eso y tus increíbles historias, ¿te acuerdas?

Nos contabas cuentos, historias de brujas, dragones de siete cabezas, lagartos mágicos que hablaban… (todo verídico, jurabas una y otra vez) ¡Qué trolero eras!, ¡y qué imaginación tenías…!

¿Recuerdos? Miles.
Yo tenía 16 años cuando te fuiste, pero tengo recuerdos para llenar 10 vidas.

Recuerdo las noches de verano en el patio de nuestra casa de Móstoles. Tú sentado en tu pequeña silla de mimbre, y nosotros tus nietos, sentados en el suelo alrededor de tu silla, mirándote con los ojos como platos, impacientes por escuchar otra de tus increíbles historias, o una nueva versión de alguna, mil veces contada.
Nunca hubo un abuelo en el mundo que fuera escuchado con más atención que tú. Hasta que llegaba la abuela con la zapatilla en la mano (su eterna zapatilla), para mandarnos a la cama. Cómo corríamos al verla. Sabíamos que con la abuela, pocas bromas. Y cómo corrías tú también… La abuela no hacía excepciones…

Y la de zapatillazos de la abuela que te has llevado por interponerte entre la zapatilla y uno de nosotros.

Y los tostones. Esos garbanzos tostados que siempre llevabas en los bolsillos, y que decías eran mágicos. Curaban todos los males. Cuando alguien lloraba, le dabas unos poquitos. Cuando alguien estaba triste, tostones. Cuando alguien era castigado sin cenar, te colabas en su habitación con un puñado de tostones.
Y cómo nos reíamos, cuando conseguíamos dar esquinazo a la abuela… Lo celebrábamos comiendo más tostones…

Toda una vida de trabajo, una guerra, el hambre y las injusticias no te quitaron ni un trocito de tu fuerza, tu alegría y tus ganas de vivir.
Es increíble, que lo que al final pudo contigo fuera un diminuto cigarrillo. Bueno, un diminuto cigarrillo tras otro. Y un cáncer de pulmón.
El maldito tabaco te hizo perder hasta pelo. Te lo quemabas cuando intentabas esconder el cigarrillo debajo de la boina para que la abuela no te pillara.
Tonto,… ella era más lista que tú. Lo sabía todo.
Pero se hacía la tonta algunas veces. Por ti.

Abuelo; querido y maravilloso abuelo...

todavía te echo de menos.

Tattoo






oy he decidido tatuarme.
No se si tengo la madurez suficiente para tomar esta decisión sin arrepentirme después. Quiero pensar que si.
No se que tatuarme, pero se donde.
La zona elegida es mi glúteo izquierdo, justo en esa línea donde solo pueda verse con un tanga. De esta forma, si algún día me canso de él, sólo tendré que utilizar bragas.
Así mismo sólo lo verá quién yo quiera, bueno, y las miles de personas que veraneen en la zona donde yo vaya.
El tatuaje no debe medir más de 2 ó 3 cm. Ya se sabe que lo poco agrada y lo mucho cansa.
Nunca he tenido valor a infringirme dolor de forma gratuita así que no se si seré capaz de hacerlo al final.
Se que existe la posibilidad, como alguien me dijo un vez, de hacerme de forma totalmente gratuita e instantánea un bonito tatuaje Magefesa, pero, no me veo capaz de abrir la cafetera con las posaderas.

A partir de hoy se admiten sugerencias. Tatuaré mi trasero con la idea que más me guste y como agradecimiento al que me haya dado la mejor idea le regalaré una foto en primicia para colgarla en su salón, ja, ja..

¿Alguna idea?


"Besos con sal", Sabina.

Las bragas de plástico




ejé de mearme en la cama a la "temprana" edad de 8 años (sólo ja, ja).
Por aquella época, yo adoraba a mi abuela casi todo el año. Y digo casi todo el año porque, la odiaba a muerte en los meses de invierno, cuando ella venía a pasar los fríos días a nuestra casa.
Durante esos meses dejábamos de ser 8 en casa para ser 9. El concurrido cuarto de las chicas con nuestras cuatro camas dispuestas en dos literas, empezaba a albergar 5 c
uerpos. Y nuestro armario, de 2 cuerpos, se comprimía un poco más para dejarla espacio a ella.

Las noches eran infernales. Todo comenzaba un cuarto de hora antes de irme a la cama cuando me obligaba a ponerme el llamado "paquete". Éste se componía de una toalla doblada a modo compresa xxl y las odiosas "bragas de plástico".
Estas horribles prendas íntimas plastificadas, fueron mi regalo de reyes durante mi tierna infancia. Cada 6 de Enero, mi abuela aparecía en casa y me regalaba unas nuevas para cuando se me rompieran las del año anterior.
Cuando me iba a acostar, mi aspecto era como el de los pitufos, todo culo y cabeza pegado a un fino cuerpo que se teñía de azul cada noche por la rabia de usar esas bragas.

Y de esta guisa me metía en la cama entre sollozos pensando que al menos, a la mañana siguiente me levantaría seca y limpia tal y como me había acostado. Y claro que me levantaba seca ...pero no por el pañal que me habían obligado a ponerme por la noche sino ...porque ella me levantaba entre 3 y 4 veces a lo largo del mi letargo, para asegurarse de que hiciera pis en el sitio correcto.

Y digo yo ...¡¡¿por qué se empeñaba en regalarme esas horribles bragas si no me daba la oportunidad de mearme en ellas?!!

...supongo, que son cosas de abuela.
(Me cago en las cosas de abuelas)


"Mi agüita amarilla", Los toreros muertos.

¡"Mardito" Troyano!




ace cosa de un mes, y por accidente, descubrí que una de mis cuentas de hotmail (no la principal, sino otra que utilizo para cosas específicas) había enviado, sin que yo tuviera ni la más mínima idea, unas series de imail a mis contactos. Supongo que la mayoría los recibisteis sin ni siquiera saber que eran míos, porque esa cuenta no la utilizo con vosotros.
¿Que cómo me di cuenta?, pues sencillamente porque recibí un imail de devolución de uno de ellos, y descubrí que en la carpeta de enviados tenía más.
La primera tanda, de la que no me enteré, alternaba diferentes "temas", Chatea con personas de todo el mundo, Internet,... amistad... sexo!, Mujeres y hombres esperándote, y El Facebook del sexo.
Con la segunda, ocho días después, no se andaron con rodeos. Directamente, El Facebook del sexo para todos, ¡faltaría más!
Lo peor es que entre mis contactos estaban nuestras niñas y, lo que es peor aún, el matrimonio que conocieron papá y mamá en el balneario. Mamá estaba en contacto con ellos a través de mí.
La mujer le dijo a mamá que "qué hija más educada y cariñosa tenía".
Hace un mes y medio que no he vuelto a recibir nada de ella. ¡Debe pensar que soy una viciosa...!, ja, ja, ja...
El problema es, cómo le envío casi un mes después una explicación mínimamente convincente...

Total, que he investigado, y he descubierto que es una especie de virus, que crea una puerta trasera que permite la administración remota a un usuario no autorizado.


¿Que cómo lo he solucionado? Pues cambiando la contraseña.
El problema es que el mal ya está hecho, y hay por ahí varias personas con un concepto de mí, un poquitito... "alegre".
En fin, que si tú eres uno de los que recibiste mi correo, ya sabes...

No fui yo... ¡fue un "mardito" Troyano!