La vida es sueño

La vida es como una ola, un constante vaivén entre el sueño y la consciencia.

Una de cuentos o ...realidades





n mi más tierna adolescencia leí este relato de un libro titulado "Crimenes ejemplares". No recordaba el título del libro ni el autor pero, gracias a "internete" y a una pequeña estrofa que guardé en mi memoria hace 18 años, he conseguido volver a leerlo.
Que lo disfruteis:

"Hacía un frío de mil demonios. Me había citado a las siete y cuarto en la esquina de Venustiano Carranza y San Juan de letrán. No soy de esos hombres absurdos que adoran el reloj reverenciándolo como una deidad inalterable. Comprendo que el tiempo es elástico y que cuando le dicen a uno a las siete y cuarto, lo mismo da que sean las siete y media. Tengo un criterio amplio para todas las cosas.Siempre he sido un hombre muy tolerante: un liberal de la buena escuela. Pero hay cosas que no se pueden aguantar por muy liberal que uno sea. Que yo sea puntual a las citas no obliga a los demás sino hasta cierto punto; pero ustedes reconocerán conmigo que ese punto existe. Ya dije que hacía un frío espantoso. Y aquella condenada esquina abierta a todos los vientos. Las siete y media, las ocho menos veinte, las ocho menos diez. Las ocho. Es natural que ustedes se pregunten por qué no le dejé plantado. La cosa es muy sencilla: yo soy un hombre respetuoso de mi palabra, un poco chapado a la antigua, si ustedes quieren, pero cuando digo una cosa, la cumplo. Héctor me había citado a las siete y cuarto y no me cabe en la cabeza faltar a una cita. Las ocho y cuarto, las ocho y veinte, las ocho y veinticinco, las ocho y media, y Héctor sin venir. Yo estaba positivamente helado: me dolían los pies, me dolían las manos, me dolía el pecho, me dolía el pelo. La verdad es que si hubiese llevado mi abrigo café, lo más probable es que no hubiera sucedido nada. Pero esas son cosas del destino y les aseguro que a las tres de la tarde, hora en que salí de casa, nadie podía suponer que se levantara aquel viento. Las nueve menos veinticinco, las nueve menos veinte, las nueve menos cuarto. Transido, amoratado. Llegó a las nueve menos diez: tranquilo, sonriente y satisfecho. Con su grueso abrigo gris y sus guantes forrados:
-¡Hola, mano!

Así, sin más.
No lo pude remediar: lo empujé bajo el tren que pasaba.
Max Aud.



¿Qué es más importante, saber leer, saber escribir... o saber razonar...?





s increíble lo que puedes encontrar por Internet. Además de todo tipo de información, real o imaginada, lo que me resulta más sorprendente es que hemos perdido el miedo. El miedo al ridículo.


Nos da lo mismo que una fotografía que un día no enseñamos a nuestros allegados por pudor, ahora ande dando vueltas en la nebulosa ciberespacial como si nada. O que alguien pueda leer nuestros pensamientos más íntimos con solo hacer clic con el ratón, y descubrir lo que siempre ha permanecido oculto.

Pero lo más asombroso es, que hemos llegado a un punto en que despreciamos las normas ortográficas y sobre todo las del raciocinio, hasta el extremo de escribir algo... algo como esto:


En un chat de belleza, una chica pregunta como quitarse las ojeras. Esto es lo que le respondió una persona:

"no amiga x fabor no t qites las orejas no lo agas es una atrosidad no puedes aserlo!!! las jentes puede cer crueles con tigo pero haonqe tngas las orejas grandes ho sobre salidas no debes nunca cortarlas la naturalesa t las dio haci x una rason no puedes cinple mente qitarlas y ya. es solo una cuestion estetica no deges k los demas influllan en tu ficico no todos podemos cer como disen los canones d beyesa tiene k aver d todo para k alla bariedad ademas conosco barios ombres k les gustan las mugeres con orejas grandes les resultan atractibas. ci no t gustan tus orejas cienpre puedes dejar creser tu pelo y peinarlo para k las oculten tngo barias amigas k asen eso y es mejor k cortarlas creme. espero k re concideres tu desicion y no cortes tus orejas piensa k no podras llebar pendientes ni usar lentes xk donde las ivas ha sugetar???? pero ci estas desidida a serlo al menos consulta con un doctor para k lo aga un profecional y no intentes aserlo tu misma cin garantias."

Sin palabras me he quedado…

Código civil femenino







rtículo 4º del código: El príncipe azul no existe.




Además, yo prefiero al lobo feroz.




¿Que por qué...?... Fácil...


El lobo te ve mejor,... te oye mejor...


¡¡Y te come mejor...!!

Los peligros del "fissbuk"









ste veranito he cambiado de aficiones.

Uno de los cambios, creo que el más delirante, ha sido hacerme una cuenta en Facebook.


Yo no soy de naturaleza fisgona. No me gustan los chismes ni los corre-ve-y-dile; ni me interesa la vida de los demás y menos aún de los extraños. Pero el Facebook despierta mi lado vogeur, y me he sorprendido a mí misma asomándome a los perfiles más insospechados.




Pero también me ha ayudado a darme cuenta que el 95 % de lo que se dice, lee o escribe en los perfiles sociales es mentira y que no hay nada más divertido y anónimo que un chat (por supuesto para ello no debes utilizar tu verdadero perfil, jajaja)...


He descubierto también lo que es "enamorarte de las cosas que alguien escribe", a pesar de saber que probablemente ese tipo guapo que te mira desde la foto no tiene nada que ver con el que estás hablando... (jajaja)


En fin, como diría nuestra Dory, he abierto "la caja de Pandora".
Pero ahora se nos acaba el verano; y la vida loca, sin horario y sin prisas, toca a su fin.
Y de pronto me asalta una duda:






- ¿Cómo demonios cierro ahora la dichosa "cajita"...?

El estanque de Priscila







uenta la historia que en el fondo del estanque Priscila veía la vida pasar.
Cada mañana, una mano sin rostro la alimentaba con pequeñas migas de pan.
Lo único que ella sabía de aquella mano era que pertenecía a un sabio muy sabio.
Él, fue quien construyó el estanque para ella y cada día la alimentaba con amor. Pese a que nunca había visto su rostro, ella le conocía bien ya que fueron sus hábiles manos y sus ganas de dar quienes construyeron su hogar.
Pero cada mañana, también, veía un atisbo de su soledad.
Una noche clara el sabio fue a verla.
Al asomarse al estanque vio a Priscila bañándose en el agua junto a la Luna.
La bella estampa lo conmovió dejando rodar por su envejecida barba una lágrima de felicidad.
La lágrima cayó sobre la superficie cristalina, justo, en el centro del reflejo de la Luna.
Cuando la lágrima se hundió, un bello nenúfar floreció ante sus ojos.
El sabio amó la flor desde el primer momento que la vio. Creyéndose viejo y con poco que dar renunció a ella antes incluso de tenerla, sabiendo de antemano, que su corta vida no le dejaría después mas que desamparo.
La ninfea, mirando al sabio en desconcierta admiración, quiso regalarle hasta el último de sus suspiros, pues no importa lo que algo dure sólo importa que una vez existió.
Y le dio días de paz. Y en sus noches volvió a haber sueño ...y en sus días volvió a haber risa.
Pero como un amor de verano, el lirio de agua murió. Dejando solo al anciano sabio mientras en un susurro apagado le decía:
-No me olvides.
Y así el anciano sabio aprendió que no es la vida un cúmulo de días que respiras, sino todo aquello que una vez te dejó sin respirar...

Desde ese día Priscila, bajo la sombra de algún nenúfar, entona el canto del Sabio:
"Dicen que un sabio saber, sabía.
Y sabiendo sabia su sabiduría,
supo ver lo que le enseñaron aquel día."

Solsticio

Vuelvo a Conil de vacaciones


ún no se como pero ha pasado otro año. El sol vuelve a estar alto y comienza el adiós a las rutinas invernales. Con los cambios de ropa, los cambios de hábitos y por supuestos los deseados planes vacacionales.

Volvemos a cambiar el gimnasio por la parcela... El agua de nuestro sudor por el agua de la piscina... Los cafés calentitos por las sandys fresquitas... Las mallas por el biquini... Y cambiamos Fuensa por Santa.
Un bimestre por delante para darle otro empujoncito a la vida e intentar ralentizar el tiempo que no deja de pasar por nosotros, olvidándonos del estrés y las rutinas.
Atardecer en Conil


Yo por mi parte, como cada verano, he sacado las tumbonas y la vela a la terraza, ...tengo una visita obligada con la Luna porque, desde hace unos años, si no la miro se enfada...!



Buen verano a todos y...
que la fuerza os acompañe, ja, ja...


"Ahí estás tú", Chambao

Camareras en "Tunnilandia"




veces, pueden coincidir en un mismo momento dos situaciones totalmente dispares.
Que decidas hacer algo, por solidaridad hacia ciertas maravillosas personitas, y que ese "algo" diminuto con el que cooperas se convierta en una jornada divertida y desenfadada.
Eso fue lo que ocurrió el domingo pasado.

Llegamos sobre las nueve con más miedo que vergüenza, para participar en algo que no habíamos hecho nunca y para lo que creíamos no estar preparadas.
Nos metimos dentro del chiringuito con mucho humor, (era todo nuestro equipaje) intentando que nadie notara que estábamos asustadas. Imaginaros la cantidad de cosas que tuvieron que explicarnos en un ratito para ponernos un poquito "en la onda".

El rato de los desayunos fue tranquilo. La gente no madrugó mucho e iban llegando espaciados, lo que nos ayudó considerablemente a relajarnos y a verlo todo desde otro prisma.
Hacia las once la gente se empezó a animar y tuvimos ratos movidos, pero como éramos siete personas no nos "extresamos" demasiado.

Sobre la una empezaron a tirar de plancha. Ya había algo de "gusa" y el olorcito del lomo y la panceta atrajo al personal.
Ya habían empezado a hacer la paella, que se iba a servir como aperitivo con las bebidas... Aunque... no lo habíamos avisado.
Podéis imaginar la que se armó, cuando se le sirvió a la primera persona un platito de paella con la consumición.
La noticia debió correr como la pólvora, porque en menos de diez segundos, aquello era una jungla...
Fue media hora de vértigo, pero sobrevivimos.
Y nos divertimos.

Y toda esta experiencia nos ha ayudado a darnos cuenta...


Era un tunning de coches, pero éste no lo sabía...

El cuento de los 6 y las "3 Europas"




uenta la historia que fueron 6 los que salieron en busca de sus sueños.


Luna se fue a Roma en busca de la fuente de los deseos...
y allí pidió el suyo...


Josy la siguió, no puede vivir sin ella,...

¡siempre tocando los huevos!...














Bella se dejó llevar por l'amour...
y viajó a París...


Y yo en Bruselas, como siempre en mi línea,...
calculando el peso de las bolas atómicas,
entre bola y bola una col .. (ja, ja)



Kenyon galopó entre Dinamarca y Londres...
entre "La sirena"y su sirena...










Que en ese mismo instante estaba...
cruzando el puente (o haciendo auto-stop,
no lo tengo claro).


















Y muchas historias más...