La vida es sueño

La vida es como una ola, un constante vaivén entre el sueño y la consciencia.

La antena





icen que la risa es el alimento del alma. Si es así mi alma está sobrealimentada, porque paso la mayor parte del tiempo entre risa y carcajada.

Todos conocéis a mi marido, y creo que no es necesario que os cuente lo cabezota que es. Le encanta ser Juan Palomo, "Yo me lo guiso, yo me lo como". Él siempre tiene razón, con lo cual, no hace caso a nadie. Y muy a menudo acaba estrellándose solito. Pero también es verdad que otras muchas veces la tiene, la razón digo (o la acaba teniendo por “cansino”).

Hace un año y medio, aproximadamente, miró un día hacia arriba, y vio que los cables que sujetan la antena se estaban oxidando. Y pensó, “Voy a cambiarlos”. Compró cable, quitó el viejo y puso el nuevo. Le advertí que era mejor llamar a alguien para que lo tensara, porque él no tenía herramientas. ¡Para qué queremos más! “Que si es que yo no valgo, que si no se hacerlo, que si esto que si lo otro…”. Total, que por no oírle le dejé hacer.

En cuanto llegó el invierno, y empezó a hacer aire, los cables cedieron, y la antena se movió. Desde entonces, depende del día, vemos unas cadenas si y otras no. Pero con el TDT no se han vuelto a ver ni la 1 ni la 2.

Llevo año y medio diciéndole que hay que tensar el cable, y de paso subir un poco la antena. Ni caso.

De repente, dejan de emitir en analógico, y mi querido esposo, a quien “solo” le gusta el telediario de la 1, descubre que ya no puede verlo. Entonces le entran las prisas.

Vuelvo a decirle que deberíamos llamar a alguien, porque ellos tienen un aparato que conectan directamente a la antena, y la orientan en un segundo. Os podéis imaginar, “…que si esto, que si lo otro,… que si por aquí, que si por allá,. que si…”. Los niños y yo intentando que entre en razón y él diciendo que lo podemos hacer nosotros. Que él arriba en el tejado preguntando “¿Se veeee…?”, y yo desde el cuarto de estar, por la ventana “¡Ahora un poco mejooor…!”. "¡Vamos!, ¡como los Picapiedra!", le digo, ya desesperada.

Pues dicho y hecho (ya le conocéis). Ha comprado un tubo más largo para subirla un poco, y luego la orientaremos a grito “pelao”, y tensará los cables,... aún no se cómo. Pero de que lo hará, no tengo la menor duda, porque es cabezota…

Me lo imagino, cuando al fin termine, gritándome desde el tejado:

- ¡Vilmaaaa,…! ¡Yabadabaduuuuuú…!

5 sueños:

¡Animo campeón!, que el que la sigue la consigue.

Y tu, Luna, no le quites la ilusión de sentirse útil, que es peor que ni lo intente.

Lo más fácil para él, es que le subáis un televisor y se le pongáis de forma que el pueda verlo y no tengáis que andar dando voces ni molestando al vecindario.

...Y si con esto no lo consigue colocar... también puede llamar a un antenista....

 

Jajajajaja!!! Sigo diciendo que yo quiero vivir con vosotros!!!!

Este cuñaete es único. Entre ésto y lo de los pantalones cortos de ayer me meo con el.

Porfa llámame cuando lo hagáis y voy y os grabo. Y luego lo cuelgo en You Tube.

 

Kenyon,tú ya sabes como es él; "Lo mismo vale pa un roto que pa un descosío". Pero es que a veces me supera. No tiene tiempo para nada, porque siempre tiene millones de cosas que hacer, pero aún así, todo lo tiene que hacer él, con lo cual, cosas que yo necesito para "ayer", no las tengo hasta "pasado mañana". De todas formas, esto de la antena... no me digas que no clama al cielo. ¡Año y medio! ¿Tú crees que no es para darle detrás de las orejas?

Dory,¡me tiene hasta el moño! Si tan divertido te parece,... ¡Te lo regalo! Te aseguro que me lo ibas a devolver en seguida. A este hombre... ¡solo lo aguanto yo! ja, ja, ja,... (menos mal que no lee por aquí, porque si no..)´
Podemos hacer un cambio. Yo te dejo "al que tó lo arregla (pero tarde)", y tú me prestas "al que prepara fantásticos fines de semana sorpresa".(A menos que tengas algo que arreglar en casa, creo que salgo ganando...)
¿Qué? ¿Hay trato?

 

Pues... así visto... esto... NO!!

Ya si eso me lo cuentas tú y yo me río... jaja!!