


veces la tecnología es un asco. Son más los problemas que causa, que los que soluciona. Me explicaré.
En casa escuchamos música, mi rubio, mi ángel femenino y yo. Pero nuestros gustos en música son bastante diferentes. Y mientras que yo, con un gran sentido del sacrificio, soy capaz de aguantar varias horas de “chunda-chunda…” o de “Las divinas”, sin que apenas se me note el tic nervioso, ellos, en cuanto pongo “mi música” empiezan a protestar como cosacos. Durante los meses de colegio no hay problema. Tengo el monopolio del sonido en casa. Pero durante el verano las mañanas son una auténtica batalla campal.
Si pongo a Pitingo, mi rubio me pregunta que "qué le duele a ese". Si escucho a Zenet, le llama “el llorón” (supongo que por lo del tango), y si escucho a “mi fantasma” (cosa que hago en “inglish y en ispanish”, ja, ja), ya ni os cuento...
Muy "generosamente", mi rubio me ofreció a mediados de verano su mp4. Borró su música, y me lo llenó enterito de todo lo que me gusta.
Al principio fue genial. Yo podía escuchar a cualquier hora del día lo que quisiera, sin oír constantes quejas y bufidos.
Pero muy pronto empezaron los problemas.
Lo que me gustó en un principio fue que los auriculares eran “el auricular”, quiero decir que solo era uno. Y para mí eso era genial porque no soporto quedar aislada, y porque así podía cambiarme el auricular de un oído al otro.
Porque ese fue el primer problema. Cuando llevaba un rato escuchando música, se me ponía en el oído elegido un molesto pitido. Me cambiaba el auricular de oreja, y al rato… ¡vuelta a empezar…!
El segundo problema era un poco más engorroso. Resulta que el auricular en cuestión tiene un cable muy largo. Tanto que casi no necesito llevar el mp4 encima. Apoyándolo en la mesa del comedor, puedo llegar hasta el baño… ¡En serio…! ¡Es tremendo!
El problema surge cuando vas de vuelta y te acabas tropezando con él. Sé que pensáis que soy muy exagerada pero es verdad. Ayer, cuando llegó Isi a casa, me preguntó que “qué era ese cable negro que salía por la puerta principal, daba dos vueltas a la palmera, y entraba por el garaje”, ja, ja.
Hace unos días mi niña me pidió una toalla a gritos desde la bañera (tiene esa costumbre) cuando se la acerqué, el mp4 se me cayó dentro. Me dí cuenta cuando llegaba a la cocina, porque Sabina empezó a sonar “... Embustera glup, glup… tu corazón es una cremallera glup...”, ja, ja.
Aunque si llevas todo el cable encima del cuerpo es aun peor, porque tienes que darle tres vueltas alrededor de tu cuello y aún así, se va enganchando por todas partes. (Y eso sin hablar del miedo constante a morir electrocutada, ja, ja...)
En fin, que estoy deseando que empiece el cole para campar a mis anchas por mi territorio, es decir mi casa.
... Y poder cantar a grito pelado:
“Tiramisú de limón
helado de aguardiente
muñequita de salón
tanguita de serpiente…”
Abstemio: Persona débil que cae en la tentación de negarse a sí misma un placer. (Ambrose Bierce)
Bienaventurados los que no tienen nada que decir, y que resisten la tentación de decirlo. (James Russell Lowell)
El poder arbitrario constituye una tentación natural para un príncipe,... como el vino o las mujeres para un hombre joven,... o el soborno para un juez,... o la avaricia para el viejo,... o la vanidad para la mujer. (Jonathan Swift)
Una afirmación:
La mejor manera de librarse de la tentación es caer en ella. (Oscar Wilde)
Una rendición:
Logro resistirlo todo, salvo la tentación. (Oscar Wilde)
La ocasión es la madre de la tentación. (Anónimo)
El único modo de salvarse a una tentación es ceder a ella. Nada queda entonces más que la satisfacción o la voluptuosidad del arrepentimiento. (Anónimo)
Nada más terrible que una tentación para el que no sabe caer en ella. (Anónimo)
Huye de las tentaciones, pero despacio, para que te puedan alcanzar. (Anónimo)
¿Te has sentido tentado... últimamente?
ola a todos. (Este es el saludo)
Debido a una partida prevista-imprevista por mi parte, se quedaron algunos cabos sin atar, entre ellos la felicitación de cumpleaños de dos de mis capullitas preferidas, Dory y Adoptada.
Dicen que más vale tarde que nunca, y dicen también que nunca es tarde si la dicha es buena, que más vale pájaro en mano que ciento volando… y, ante todo, que no por mucho madrugar amanece más temprano (¡Jo, qué lío me he hecho…!)
En fin, que ya he vuelto, y ahí va mi felicitación, con unos poquitos días de retraso. (Estas son las disculpas)
Como nuestra querida Adoptada anda en estos momentos bañándose por esas playas del mundo, empezaré con Dory, que sé que lo ha estado esperando… (De aquí para abajo, son las felicitaciones...ja, ja, ja...)
21 de Agosto de 2010
Querida hermanita del alma:
A pesar de los doce años que nos llevamos, siempre me he sentido muy cercana a ti. Tenemos un carácter muy similar, aficiones y gustos parecidos (fíjate que a mí me cae bien tu marido, y a ti el mío… ja, ja…), y últimamente hemos compartido muchas otras cosas, entre ellas el mismo tinte del pelo, juas, juas…
Cuando naciste, eras como la rana Gustavo, pero en lugar de verde, de un color amarillo-rosado. Pero te quise en el momento que te vi. Eras tan horrorosa, que dabas pena, y yo siempre me he sentido protectora con los casos perdidos, ju, ju…
Has ido evolucionando como persona desde entonces (gracias a Dios). Eres algo más guapa (no mucho, qué le vamos a hacer…), y creo que te has convertido en una gran personita (no dejes que nadie te haga dudar de ello).
Me siento orgullosa de ti y te quiero… ¿Imaginas mejor regalo de cumpleaños, que este…? (Dime que no, ¡por Dios!, ja, ja…)
Feliz cumpleaños, “amore”.
21 de Agosto de 2010 (¡Otra vez!)
Querida cuñada (también hermana del alma, tú lo sabes):
Tú y yo no empezamos con buen pie, ¿te acuerdas?
Ha llovido mucho desde entonces, y hemos vivido muchas cosas juntas también, y sabes, porque te lo he dicho muchas veces, que te quiero como si fueras mi hermana.
Entre todas las mujeres del mundo, Kenyon te encontró a ti, y gracias a él, ahora nos perteneces,… “¡y nunca podrás escapar…!... ¡ja, ja, ja..!” (risa fantasmagórica…)
Sabes que hay cosas, que ni Josy ni yo olvidaremos nunca. Momentos en que necesitábamos ayuda, y tú aparecías en silencio, ayudabas, y te marchabas otra vez, hasta la próxima llamada. Tú y tus brazos de camionero, que levantaban a la Visa en vilo, como si fuera de algodón…
Y otros momentos (millones de momentos…) en que nos has hecho reír, hasta desternillarnos, con tus eternas caídas y tus historias hilarantes y verídicas…
Te quiero mucho, cuñaaaaa…
Muchas felicidades, guapita.


para hablar en mi cabeza se oía un "recalculando el recorrido" ...y me daban ganas de vomitar. Por último, el cuñaete de oro y su "Gran-yo" dormían plácidamente en el piso de arriba. Bueno ellos y una tal Nefertity.Nombre: Bloggerín
Fecha de nacimiento: 24/10/2009
Fecha de bautismo: 24/10/2010
Bautizado por: Adoptada
Supe que ser amado no es nada; que amar, en cambio, lo es todo.
Hermann Hesse
El futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños.
Eleanor Roosevelt
Las únicas personas que me agradan son las que están locas: locas por vivir, locas por hablar, locas por ser salvadas.
Jack Kerouac
La vida no se mide por el tiempo que respiras…
…sino por los momentos que te quitan el aliento…
Hitch
Los que sueñan de día, conocen muchas cosas que ignoran los que solamente sueñan de noche.
Edgar Allan Poe
Cuando bordeamos un abismo y la noche es tenebrosa, el jinete sabio suelta las riendas y se entrega al instinto del caballo.
Armando Palacio Baldés