La vida es sueño

La vida es como una ola, un constante vaivén entre el sueño y la consciencia.

Donde dije digo, digo...




s un huracán. Es un tornado. Es un ciclón.
Es... una fuerza de la naturaleza.
No se sabe muy bien qué le pasa a este chico.
Yo creo que es un caso grave de desdoblamiento de personalidad.
Puede ser el niño más dulce y cariñoso del mundo, y a los cinco minutos, convertirse en una "mosca cojonera".
Todo el mundo le conoce, y curiosamente, a todo el mundo le cae bien. Vas con él andando por la calle y te sorprendes, porque todo el mundo le saluda con una sonrisa (inexplicable... ja,ja).

Querido e "insoportable" sobrino:
Hasta los siete meses fuiste el niño más tranquilo del mundo.
¿Qué ocurrió?
¿Metiste los dedos en un enchufe y recibiste miles de voltios de descarga?
¿Te cayó un rayo durante una tormenta eléctrica y ahora posees la fuerza de mil tempestades?
¿O es que, como yo siempre he sospechado, te secuestraron los extraterrestres y nos devolvieron un alien con tu mismo envoltorio? (ja, ja...)
Sea lo que sea, una cosa tengo muy clara. Te queremos igualmente.
Que disfrutes el día de hoy, y que en tu décimo cumpleaños tu hada madrina sea generosa, y te regale el don de la serenidad... ¡A ver si descansamos un poco! ja, ja, ja...

Feliz cumpleaños, bichito.

Todos somos tazas...



omo saludo de bienvenida para nuestra viajera más internacional, qué mejor presente que esta canción que últimamente utilizamos como celebración (y que yo sé que te encanta... ja, ja, ja).

¡¡Bienvenida a casa, Dory!!



¡Qué asco de tecnología!




veces la tecnología es un asco. Son más los problemas que causa, que los que soluciona. Me explicaré.

En casa escuchamos música, mi rubio, mi ángel femenino y yo. Pero nuestros gustos en música son bastante diferentes. Y mientras que yo, con un gran sentido del sacrificio, soy capaz de aguantar varias horas de “chunda-chunda…” o de “Las divinas”, sin que apenas se me note el tic nervioso, ellos, en cuanto pongo “mi música” empiezan a protestar como cosacos. Durante los meses de colegio no hay problema. Tengo el monopolio del sonido en casa. Pero durante el verano las mañanas son una auténtica batalla campal.

Si pongo a Pitingo, mi rubio me pregunta que "qué le duele a ese". Si escucho a Zenet, le llama “el llorón” (supongo que por lo del tango), y si escucho a “mi fantasma” (cosa que hago en “inglish y en ispanish”, ja, ja), ya ni os cuento...

Muy "generosamente", mi rubio me ofreció a mediados de verano su mp4. Borró su música, y me lo llenó enterito de todo lo que me gusta.

Al principio fue genial. Yo podía escuchar a cualquier hora del día lo que quisiera, sin oír constantes quejas y bufidos.

Pero muy pronto empezaron los problemas.

Lo que me gustó en un principio fue que los auriculares eran “el auricular”, quiero decir que solo era uno. Y para mí eso era genial porque no soporto quedar aislada, y porque así podía cambiarme el auricular de un oído al otro.

Porque ese fue el primer problema. Cuando llevaba un rato escuchando música, se me ponía en el oído elegido un molesto pitido. Me cambiaba el auricular de oreja, y al rato… ¡vuelta a empezar…!

El segundo problema era un poco más engorroso. Resulta que el auricular en cuestión tiene un cable muy largo. Tanto que casi no necesito llevar el mp4 encima. Apoyándolo en la mesa del comedor, puedo llegar hasta el baño… ¡En serio…! ¡Es tremendo!

El problema surge cuando vas de vuelta y te acabas tropezando con él. Sé que pensáis que soy muy exagerada pero es verdad. Ayer, cuando llegó Isi a casa, me preguntó que “qué era ese cable negro que salía por la puerta principal, daba dos vueltas a la palmera, y entraba por el garaje”, ja, ja.

Hace unos días mi niña me pidió una toalla a gritos desde la bañera (tiene esa costumbre) cuando se la acerqué, el mp4 se me cayó dentro. Me dí cuenta cuando llegaba a la cocina, porque Sabina empezó a sonar “... Embustera glup, glup… tu corazón es una cremallera glup...”, ja, ja.

Aunque si llevas todo el cable encima del cuerpo es aun peor, porque tienes que darle tres vueltas alrededor de tu cuello y aún así, se va enganchando por todas partes. (Y eso sin hablar del miedo constante a morir electrocutada, ja, ja...)

En fin, que estoy deseando que empiece el cole para campar a mis anchas por mi territorio, es decir mi casa.

... Y poder cantar a grito pelado:

“Tiramisú de limón

helado de aguardiente

muñequita de salón

tanguita de serpiente…”

Tentación

Es más fácil pedir perdón...
que resistir la tentación..
(Proverbio chino)






Una definición:

Abstemio: Persona débil que cae en la tentación de negarse a sí misma un placer. (Ambrose Bierce)

Una bienaventuranza:

Bienaventurados los que no tienen nada que decir, y que resisten la tentación de decirlo. (James Russell Lowell)

Otra definición, con ejemplos prácticos:

El poder arbitrario constituye una tentación natural para un príncipe,... como el vino o las mujeres para un hombre joven,... o el soborno para un juez,... o la avaricia para el viejo,... o la vanidad para la mujer. (Jonathan Swift)

Una afirmación:

La mejor manera de librarse de la tentación es caer en ella. (Oscar Wilde)

Una rendición:

Logro resistirlo todo, salvo la tentación. (Oscar Wilde)

Una sentencia:

La ocasión es la madre de la tentación. (Anónimo)

Sinceridad:

El único modo de salvarse a una tentación es ceder a ella. Nada queda entonces más que la satisfacción o la voluptuosidad del arrepentimiento. (Anónimo)

Uno que no sabe mucho... de tentaciones:

Nada más terrible que una tentación para el que no sabe caer en ella. (Anónimo)

Y por último, un consejo:

Huye de las tentaciones, pero despacio, para que te puedan alcanzar. (Anónimo)


¿Te has sentido tentado... últimamente?

No entiendo a los hombres




De qué tiene miedo?...



...¿de que se pongan duras?

Saludos, disculpas y felicitaciones



ola a todos. (Este es el saludo)

Debido a una partida prevista-imprevista por mi parte, se quedaron algunos cabos sin atar, entre ellos la felicitación de cumpleaños de dos de mis capullitas preferidas, Dory y Adoptada.

Dicen que más vale tarde que nunca, y dicen también que nunca es tarde si la dicha es buena, que más vale pájaro en mano que ciento volando… y, ante todo, que no por mucho madrugar amanece más temprano (¡Jo, qué lío me he hecho…!)

En fin, que ya he vuelto, y ahí va mi felicitación, con unos poquitos días de retraso. (Estas son las disculpas)

Como nuestra querida Adoptada anda en estos momentos bañándose por esas playas del mundo, empezaré con Dory, que sé que lo ha estado esperando… (De aquí para abajo, son las felicitaciones...ja, ja, ja...)


21 de Agosto de 2010

Mi ranita

Querida hermanita del alma:

A pesar de los doce años que nos llevamos, siempre me he sentido muy cercana a ti. Tenemos un carácter muy similar, aficiones y gustos parecidos (fíjate que a mí me cae bien tu marido, y a ti el mío… ja, ja…), y últimamente hemos compartido muchas otras cosas, entre ellas el mismo tinte del pelo, juas, juas…

Cuando naciste, eras como la rana Gustavo, pero en lugar de verde, de un color amarillo-rosado. Pero te quise en el momento que te vi. Eras tan horrorosa, que dabas pena, y yo siempre me he sentido protectora con los casos perdidos, ju, ju…

Has ido evolucionando como persona desde entonces (gracias a Dios). Eres algo más guapa (no mucho, qué le vamos a hacer…), y creo que te has convertido en una gran personita (no dejes que nadie te haga dudar de ello).

Me siento orgullosa de ti y te quiero… ¿Imaginas mejor regalo de cumpleaños, que este…? (Dime que no, ¡por Dios!, ja, ja…)

Feliz cumpleaños, “amore”.


21 de Agosto de 2010 (¡Otra vez!)

Tú si que vales

Querida cuñada (también hermana del alma, tú lo sabes):

Tú y yo no empezamos con buen pie, ¿te acuerdas?

Ha llovido mucho desde entonces, y hemos vivido muchas cosas juntas también, y sabes, porque te lo he dicho muchas veces, que te quiero como si fueras mi hermana.

Entre todas las mujeres del mundo, Kenyon te encontró a ti, y gracias a él, ahora nos perteneces,… “¡y nunca podrás escapar…!... ¡ja, ja, ja..!” (risa fantasmagórica…)

Sabes que hay cosas, que ni Josy ni yo olvidaremos nunca. Momentos en que necesitábamos ayuda, y tú aparecías en silencio, ayudabas, y te marchabas otra vez, hasta la próxima llamada. Tú y tus brazos de camionero, que levantaban a la Visa en vilo, como si fuera de algodón…

Y otros momentos (millones de momentos…) en que nos has hecho reír, hasta desternillarnos, con tus eternas caídas y tus historias hilarantes y verídicas…

Te quiero mucho, cuñaaaaa…

Muchas felicidades, guapita.

Ya me puedo morir tranquila

...La otra historia.




ada año, Luna me restriega las anécdotas de unas buenas vacaciones junto al Teletubbie Rojo. Muerta de la envidia, hace dos años, me hice la promesa a mi misma de no morirme hasta saber, en mis propias carnes, lo que se siente.
Este mismo fin de semana se han dado, digamos, una serie de casualidades que yo (muy astuta y rápida) he sabido aprovechar:
primero, los teletubbies al completo estaban de vacaciones en un apartamento en el que había un par de camitas de más.
Segundo, Alí y yo tenemos el culo un poco inquieto.
Tercero, tengo un morro que me lo piso.
Cuarto, el teletubbie rojo me adora (...y yo lo sé).

Pues con un poquito de aquí y un poquito de allí, coloqué a Alí en el asiento del copiloto y pisé el acelerador rumbo a Murcia.
Tras seis horas de coche, una docena de llamadas de teléfono del tipo: -¿por donde vais?-, -¡ya llegamos!-, - ¡nos hemos perdido!-, ¡¿donde coño está la p... calle que me estoy durmiendo y ya no veo ni las farolas?!- llegamos al "chalette".
El recibimiento se hizo merecer. El teletubbie rojo y su "Mini-yo" esperándonos semidesnudos en medio de la calle con una sonrisa de oreja a oreja (¡a la una y media de la madrugada!). Al llegar al chalet, las niñas medio dormidas esperando mi llegada (a mi sí que me llegó al corazón), mientras, Luna y Josy desde lo alto de la escalera me decían al unísono las maniobras que tenía que hacer para meter el coche por la estrecha puerta ...¿¡pero no se dan cuenta de que vengo dormida!?. Cuando alguna abría la boca para hablar en mi cabeza se oía un "recalculando el recorrido" ...y me daban ganas de vomitar. Por último, el cuñaete de oro y su "Gran-yo" dormían plácidamente en el piso de arriba. Bueno ellos y una tal Nefertity.

Pues el fin de semana ha sido genial. Baños hasta acorcharnos, risas, amebas que no paraban de dar juego a nuestro intelecto, paseitos viendo amanecer, duchas de agua fría porque no hay tan que que soporte a una familia entera, juegos en el agua (y bajo ella, jajaja), voces, más voces, más voces todavía (¡qué divertido!) . Lo mejor de todo es que he descubierto que el cuñado de oro tiene caja de Pandora ...y la hemos abierto!!


¡¡¿Donde vais el año que viene?!!

¡¡¡Yo me apunto!!!

"El verano es azul", Juan Magán

Destino: la playita...





ado que el año pasado nos quedamos sin vacaciones, este año eran (al menos para mí) doblemente deseadas. Tanto, que a pesar de ser la primera vez que en lugar de a hotel íbamos a apartamento, tenía unas ganas enormes de ir.
Como todos los años, nuestras vacaciones comenzaban pasando por casa de Josy para recoger a la familia Telettubbie Rojo al completo.

Este año, en lugar de los ocho habituales, íbamos nueve (mi Nefertiti se apuntó a última hora).
El viaje largo y divertido. Imaginaos, somos españoles, toledanos y Telettubbies (no sé si en ese orden), con lo cual la algarabía y las risas están aseguradas. Vamos, que si buscáis en el "gúguel", Telettubbies toledanos, sale un primer plano de Josy chillando como una descosida...
De nuestra llegada al chalet adosado, se enteró hasta el hombre que, por el módico precio de cinco euros, te unta el barro milagroso hasta en el carnet de identidad (Y eso que quedaba a un kilómetro largo de allí).

El segundo día, a las once de la noche, nos quedamos sin luz en el chalet (probablemente tuvo algo que ver el hecho de tener todo, absolutamente todo, enchufado). Ya nos veíamos a la mañana siguiente haciendo las maletas, pero afortunadamente teníamos al Telettubbie rojo, que, descalzo y en calzoncillos, alborotó a todos los vecinos corriendo por la calle de un lado a otro con el móvil en la mano, llamando a los de averías, mientras que con la mano que le quedaba libre, toqueteaba el cuadro de la luz. ¡Casi se electrocuta!
Subió las escaleras, todavía agarrado al móvil, con las mechas rubias de punta, y cara de "¡Madre
mía!, ¡pa habernos matao...!".

Por lo demás contaros que han sido siete días de "un no parar".
A las siete de la mañana, los cuatro adultos (o los cuatro más adultos...) nos íbamos hasta el molino en una caminata de ocho "kilométricos" kilómetros. Después, desayuno con los niños y... ¡a la playita!

El resto del día, como ya he dicho, en un no parar (no parar de comer, no parar de reir, no parar de gritar, no parar de nadar, no parar de... bueno, eso no os lo vamos a contar, curiosones...), y por la noche, salidita con nocturnidad (pero sin alevosía).

Y el viernes por la noche, cuando pensábamos que no podía pasar nada más, recibimos una noticia increíble.
¡Dory y nuestro querido Alí (... y sus interminables juegos de palabras) estaban a punto de llegar!


Y... el resto...



... el resto es otra historia.