(Diario de una lunática I)
icen que: “Bailar es soñar con los pies”.
Yo nunca lo he creído. Creo más bien, que el baile es la pesadilla de los pies. O de “mis pies”.La verdad es que mi sentido del ritmo es inexistente; vamos, que la música va por un lado y mis “soñadores pies” por otro. Siempre que hemos ido a bailar, me he sentido como una tonta haciendo “movimientos ridículos y (o) esperpénticos”, mientras miraba a mi alrededor para asegurarme que nadie me miraba con cara de: “¡Dios mío, qué le pasa a esta tía!”
Y es que ni mis pies ni yo tenemos “oído”, y así nos va… (Bueno… ¡Tendríais que oírme cantar! Yo no canto, versiono…)
Luego está lo otro, claro. Lo de mover el cuerpo con un mínimo de “gracia”.
“Eso”…, tampoco lo tengo. Mi cuerpo se envara en cuanto oigo música seguida de las palabras: “¡Vamos a bailar…!”. ¡¡¡Creo que fui YO quien inspiró, al que inventó los pasos robóticos!!!
Yo bailo así. ¡Os lo juro!: Cuello rígido, codos flexionados; como no sé que hacer con las manos, suelo dejarlas abiertas (como muy naturales, oiga), y los pies, en fin, nunca los presto demasiada atención. Están tan abajo, que no puedo vigilarlos. Creo que golpean el suelo sin parar, como dando zapatazos, pero no llevan el mismo ritmo que las manos, y resulta muy estrambótico. Vamos que no quiero ni pensar en la cara que pongo mientras muevo cada parte de mi cuerpo a un ritmo diferente (que no tienen nada que ver con el ritmo que suena realmente) Supongo que mi cara se debe partir de la risa (es lo menos que puede hacer, dadas las circunstancias)
Pero, aunque no soy capaz de soñar con mis pies, sí puedo soñar con los pies de otros. Vamos, que el baile de otros puede hacerme soñar.
Por ejemplo, ¿habéis visto “La cruda realidad”?
La escena en la que el chico saca a bailar a la chica, la canción: “el gitano del amor”, es simplemente gloriosa…
¡¡Lo que yo daría…!!
¡¡Cuantos sueños me ha inspirado ese baile…!!
¡¡¡Dios mío!!!
¡¡¡Yo quiero a ese hombre!!!
¡¡¡Que me lo traigaaaaaaan…!!!
Editora de esta entrada: Lunática. Consentidora de la misma: Yo misma.