La vida es sueño

La vida es como una ola, un constante vaivén entre el sueño y la consciencia.

El carpintero de almas.


(Diario de una lunática IX)

Desde que Dory lo llamó así, no imagino otro nombre mejor para él.

Este es otro miembro de esta insólita familia.

Ya tuvo en su momento su entrada, y por eso yo no pensaba dedicarle una, pero luego he considerado que no era justo que él fuera el único que no se viera a través de “mis ojos”.

Es curioso, ¿verdad? El cómo cada uno tiene una distinta percepción de una misma persona, aunque luego estemos de acuerdo en lo esencial.

Este caballerete, es bondad, es simpatía con un puntito de seriedad. Pero sobre todo es sensato, juicioso, cumplidor… Es alguien en quien se puede confiar. Siempre. Y en todos los sentidos. Pondría, sin dudarlo ni un instante, mi vida en sus manos, con la total seguridad de que la antepondría a la suya propia.

A los niños de la familia, les encanta quedarse con él, porque es muy blandito y tierno (¡Vaya, parece que estoy hablando de un donuts!), y casi nunca les regaña.

Y tiene unas manos prodigiosas. ¡Qué cosas te hace con unos trozos de madera! ¡Y cómo nos aprovechamos todos de esa habilidad! De esa y de la otra. Me refiero a la maravillosa habilidad de no ser capaz de negarle a nadie nada. Porque podría parecer un defecto, pero es una habilidad, ya que alguien incapaz de decir que no, se apodera de un trocito de tu corazón para siempre. ¡Y él tiene un trozo enorme del mío…! Del mío y del de todos los demás.

¡Ah!, y nos ha salido poeta. Esto lo hemos descubierto recientemente. Supongo que ahora se entiende como consiguió conquistar a la “pupas” entre porrazo y caída. Haciéndole un poema por cada una de sus cicatrices.

“¡OH, “pupas” de mi corazón

esa brecha de la ceja,

te favorece un montón…”

Una cosita más. No te alejes nunca, por favor. Te necesitamos para mantener la cordura, pues, dentro de esta “tribu” cada uno tiene su función, y tú eres el sensato, ¿recuerdas? ¡Y por aquí hay cada loca...!

Te quiero, carpintero

5 sueños:

¿Cuál es el colmo de un carpintero?

Hacer una silla con las tablas de multiplicar.

Pues mi querido hermanito sería capaz de hacerla.

Como hermano mayor y sobre todo como persona, eres un ejemplo a seguir. Aunque también tienes tus defectillos, que pensando lo bien, ¿que aburrida sería la vida si todos fuéramos perfectos?

Sigue así y no cambies nunca.
T.Q.

 

Bueno ahora que no puedes mirar ya que tienes el pc averiado aprovecho para resarcirme.
JO, si no tengo nada malo que decir. Que aburrido todo tan bueno.
Pero chico algo debes de tener.
Haber que piense....
....pues nada.
Si es que eres un solete, si es que se me ablanda el corazón solo con ver tu foto.

Ya sabes que tq mucho. No me faltes nunca.

 

No tengo palabras para expresar mi gratitud.
Me temo que os habeis pasado un poco con tanto alago, pero en el fondo me ha gustado mucho sentirme tan querido.
También tengo suerte de haber podido aprender un trabajo que, aunque no es muy novedoso, es uno de los oficios mas viejos y gratificantes del mundo.

No sería tan bonito, si no tuviera a nadie que mostrar ni dedicar alguna de las cosas que se pueden hacer con un poco de tiempo y algunas tablas.
Que sepais todas que en medida de mi capacidad, y si está en mis manos, no hay duda que podeis contar conmigo.
Gracias también por no poner nada malo de mí, que haberlas hailas, aunque no querais acordaros de ellas.
Un fuerte abrazo y un caríñoso beso para todos y cada uno de mis hermanos. Con mucho cariño.
El CARPINTERO.

 

¿Conoces el proverbio del labrador?
"Cada uno recoge lo que siembra"

Sigue sembrando, hermanito...

 

Carpintero, sabes que yo solamente te doy trabajo para que no aburras. Mi única intención es animar esas horas de tedio cuando no tienes nada que hacer. Claro que tus “horas” son pocas y mis “ocurrencias” muchas. Quizá sea yo quien mas se aprovecha de ese defecto tuyo de no saber decir que no. ¡¡ Por eso eres una de mis debilidades ¡!
Con toda tu cordura eres capaz de embarcarte y seguirme en todas mis locuras.
¡¡ Te quiero guapo!!

Lamento mi tardía entrada, pero he tenido poco tiempo los últimos cuatro días.