La vida es sueño

La vida es como una ola, un constante vaivén entre el sueño y la consciencia.

Cien de cien







ory dijo:

Cien... ratos de felicidad.

Cien... risas.

Cien... fuera problemas.

Cien... lágrimas.

Cien... recuerdos.

Cien... días frente al ordenador.

Cien... motivos para relajarte...







una dijo:


Cien... razones para amar.

Cien... descubrimientos.

Cien... te quiero.

Cien... fantasías.

Cien... alegrías.

Cien...sorpresas.

Cien... reencuentros...


... y... miles de sueños...



...sigue soñando. Dory.




...dulces sueños. Luna.



El tinte maldito




rimera parte.

El miércoles pasado tuve un día movidito. Por la mañana, fui a Toledo con mi niña al oftalmólogo. Volvimos a la una y media, y comimos en casa de mi gemela no maligna (como tantas veces…). A las cinco, teníamos recogida de notas en el cole.
Yo había quedado con la Adoptada, para darle un tinte inmediatamente después de las notas; y a las seis y media con Dory y Josy para ir al gimnasio, porque a las siete y media ellas tenían sesión intensiva de bicicleta, y querían estar conmigo una horita en máquinas antes.
Total, que las notas se alargaron hasta las seis (cosas de mi gemela no maligna), con lo cual tuve que salir disparada a casa de la Adoptada. Entré por la puerta diciéndole que tenía prisa y que teníamos que hacerlo rápido. Pero la muy pícara, ya me estaba preparando un cafetito de esos que ella hace y que a mí me quita… hasta las prisas… ¡no os digo más! Y como acompañamiento, unas magdalenas gigantes de las que tan bien hornea “el Cubano”.
- ¡Ah no, ni hablar!; tú no me das el tinte hasta que no te tomes el cafetito, ¡faltaría más!
Empezamos con el tinte pasadas las seis y media, pues al café y las magdalenas se le unieron las ganas de hablar que las dos teníamos (para no faltar a la costumbre), y nos pusimos al día de lo que llevábamos de semana.
Imaginaos cómo le di el tinte,… ¡cómo si estuviera jalbegando el patio de la "tía Angustias"…!
A mitad de cabeza, entra cierta rubita, y dice:
- Mamá, ¿eso no está muy negro?
Miro a la adoptada y efectivamente, eso estaba… ¡negrísimo!
- Pero, ¿qué color de tinte has comprado?
- El de siempre… creo.
Cuando terminé, salí disparada hacia el coche, al mismo tiempo que encestaba los guantes en el cubo de la basura:
-¡En treinta minutos te lo quitas! ¡Ya me contarás guapa!
Me monto en el coche, y vuelo más que conduzco hasta casa para cambiarme de ropa y volver al coche para recoger a Josy que me había llamado tres veces al móvil (Dory también había llegado).
-¡Tira en tu coche, que nosotras nos quedamos luego allí!
Llevaba un rato chispeando, y por el camino nos cayó una granizada, que yo ni veía por donde iba.
Conseguimos aparcar un poco lejos del gimnasio y no llevabamos paraguas.
Total, entramos al gimnasio empapadas, y a los diez minutos me dicen las dos Marías que ya es la hora, y que se suben a darle al pedal.
¡Tanto correr para acabar sola!
En fin, ¡que le vamos a hacer…!


Segunda parte.

El viernes, cuando llegan la Adoptada y Kenyon al cafetito (la Adoptada con el pelo color azabache), me dicen:
- Anda que no nos acordamos de ti el miércoles, ¿es que no te pitaron los oídos?
- ¿Por qué?- pregunto sorprendida.
Bueno,... ¿Os lo imagináis, no?
Parece ser que mientras el miércoles “jalbegaba” el pelo de la Adoptada, hacía lo mismo con su frente, sus sienes, sus orejas, (inconvenientes de la “brocha gorda” y las prisas), su nuca, parte del cuello… y ya sabéis que la adoptada tiene el pelo muy corto…
Cuando pasaron los treinta minutos, y se lavó el tinte, descubrió horrorizada que tenía una línea negra de cinco centímetros de ancho, alrededor del pelo. Y que conste que previamente le había untado toda la zona “en peligro” con vaselina, como siempre. Como siempre pero… ¡muy rápido!
Lo intentó con alcohol, lo intentó con acetona, creo que Kenyon fue a por la espátula (es broma)… Al final, la Adoptada estaba tan desesperada (no podía ir al día siguiente a trabajar, con “tó” lo negro “alreeor”) que lo intentaron con disolvente (esto no es broma… ¡lo juro!). Kenyon la decía:
- ¡Por Dios, cierra los ojos, que no quiero dejarte ciega!
La adoptada replicaba:
-¡Frota, frota sin miedo, que luego yo ya si eso me lo hidrato después...!
Parece ser que acabó con la cara y el cuello en carne viva...
Cuando terminaron de contarlo, a Josy, a mi maridito y a mí, nos dolía todo de tanto reírnos (ya sabéis como cuenta las cosas la adoptada), pero mi marido siguiendo con la broma (que yo no se muy bien hasta que punto lo era) les dijo:
- La próxima vez que os pase, tenemos en la Cooperativa un líquido que rociado con un pulverizador, arranca la suciedad incrustada y lo deja todo como “los chorros ...”. (Todo esto lo decía entre hipidos, carcajadas, lágrimas y espasmos)… Y si aún así no sale, ¡tenemos un compresor…!

¡Qué rato más bueno! ¡Lo que os habéis perdido, chicas! (Eso os pasa por faltar a nuestra cita del viernes, mamonas…)

El lobezno bailarín




ada cual tiene sus debilidades.
Esta es la debilidad de Josy (pero no se lo digáis a nadie)





A mí me ponen más los Fantasmas cantarines, pero he de reconocer que lo de un lobo que baila,... tampoco está nada mal...

Como princesa de cuento de hadas




icen que para encontrarte con los demás primero debes encontrarte a ti mismo. Y eso he hecho en un remanso de paz ubicado a pocos kilómetros de Salamanca.
Para mi ha sido un viaje sorpresa, para él tres semanas de gestión sin que yo me enterara de nada.
Y como la vida es sueños pues él quiso hacer realidad uno de los míos, ser princesa en un castillo.
Yo he sido princesa por un fin de semana y él mi príncipe encantador o encantado.

Tranquilidad, belleza, historia, morbo... en pocas palabras transportarte a otra vida para olvidarte de esta.


Nuestra habitación medieval.

Puertas tamaño hobby.

Mi mejor momento del día, el desayuno. ¡¡Y en la habitación!!

El laberinto.

La subida al torreón.

La biblioteca.

El guerrero samurai.

Idílico y romántico lugar. Lo mejor las noches a la orilla de la chimenea en el salón principal y la ópera que ambientaba las veladas.

De vuelta a la realidad, mi príncipe encantador o encantado a vuelto a ser rana y yo fulana...de tal.

Fragmento de "Madame Butterfly" Andrea Bocheli

Ligar (o ser ligado)


(Diario de una lunática XXI)




ómo ha cambiado el mundo. En todos los aspectos.

Ha cambiado la forma de vivir. Ahora vivimos con comodidades impensables hace venticinco años. Ha cambiado la forma de entender la vida. Ahora damos prioridad a cosas que antes no importaban mucho, y lo verdaderamente importante lo hemos relegado al olvido. Ha cambiado la forma de educar. Hemos antepuesto, también en la educación, lo material a los valores.

Y ha cambiado también y mucho, la forma de ligar.

Desde el “Estudias o trabajas”, para entablar conversación, al “¿Tienes fuego?”, existían una tonelada de frases hechas, que ayudaban a romper el hielo.

Eso si, era siempre el chico el que daba el primer paso. Tú lo único que podías hacer, era lanzar miraditas significativas hacia el lugar donde él se encontraba, y esperar que fuera él, y no uno de sus amigos el que se diera por aludido.

Te morías de ganas de que el chico en cuestión te mirara siquiera, y si además te hablaba, ya podías dormir esa noche en una cama de fakir, que ni te enterabas. Pasabas semanas flotando como en una nube, y a lo mejor, ni te volvía a hablar. Pero esos momentos de ensueño eran únicos, y te pertenecían solo a ti.

Todo era más lento. Tardaba en llegar el primer beso. Pero era un beso que de tan anhelado, se convertía en objeto de culto cuando por fin llegaba. Las primeras vacaciones que te ibas con él, eran como un viaje a la Luna, porque había que sortear tantos obstáculos (incluyendo un padre muy severo), que cuando por fin te ibas lo veías desde fuera de tu cuerpo, como si fuera otra y no tú la que se subía al coche rumbo a… (ni siquiera recordarías luego donde…).

Y el ingenio que desarrollábamos (ellos y nosotras) en la conversación. Era la única manera (al menos la única “decente”) de mantener el interés del otro, hasta que llegaban las mariposas. Después, cuando ya te habías enamorado “hasta las trancas”, caminabas constantemente a quince centímetros del suelo (era inevitable), y mantenías las veinticuatro horas del día (si, también mientras dormías), una sonrisa estúpida y distraída, que a los demás preocupaba (le ha debido dar un aire), pero que a ti te hacía sentir única.

¡Ay!, cómo han cambiado las cosas. Algunas para mejor, pero otras…

Recuerdo cómo me pidió salir mi marido. Estábamos en la discoteca, y se acercó a mí. Me puso algo en la mano y se fue al otro extremo de la pista. Desde allí me miraba fijamente mientras le daba traguitos a su bebida. Cuando cerré la boca, que se me había quedado abierta, miré lo que me había dado. Era un papel arrugado hasta acabar convertido en una bolita. Lo estiré con cuidado de no romperlo, y leí lo que él había escrito: “¿Quieres salir conmigo? Si tu respuesta es afirmativa, sonríe…”

Supongo que lo imagináis ¿verdad? Aquella noche, todas las personas que estaban en la discoteca, fueron testigos de cómo alguien era capaz de enseñar a la vez todas sus piezas dentales… Desde aquella noche, nunca hemos vuelto a separarnos…


¿Y vosotros? ¿Cómo ligabais o erais ligados ?

El baterista




ste cuñaete, que hoy cumple años (muchos ja, ja...), es un tipo polifacético.

Lo mismo se va de caza (con galgos), que te arregla una lavadora, que te toca "paquito el chocolatero" con la batería.

Y parece que, en lo que a la batería se refiere tiene sucesor. Porque anda por ahí un rubio menudo, que maneja las baquetas con el arte de los elegidos.

Eres afortunado por muchas cosas, pero sobre todo, y principalmente, porque sin ser la Bestia, posees el corazón de la "Bella" (Ja, ja, ja,... esto ha sido buenísimo, por favor...).

Felicidades cuñaete, que cumplas muchos más, y que tengas salud, para arreglarnos durante muchos años, lavadoras, frigoríficos, hornos, y demás electrodomésticos, que nos hacen la vida tan fácil y sin los cuales no sabríamos vivir...

Cocinando sueños



ocina tus sueños con los ingredientes de tu nevera.
Y encuentra tu felicidad.

"Cachito mio", Nat King Cole

Hoy es tu día


Adivinanza

Diez pistas.
  1. Hace 39 años que llegó.
  2. Desde entonces tenemos "miedito".
  3. A veces te lo encuentras y el bello de la nuca se te eriza.(Satanás)
  4. Ojos oscuros como la noche.
  5. Pelo negro como el carbón.
  6. Siempre echando humo. (Fuma)
  7. Sonrisa misteriosa.
  8. Adulador.
  9. Trolero.(Fantasma)
  10. Gran corazón.

Solución.
Mi hermano.

Felicidades, capullito...
Que cumplas muchos más...